Las esperanzas e ilusiones del alemán Alexander Zverev, del griego Stefanos Tsitsipas y de la japonesa Naomi Osaka se esfumaron de golpe en la primera jornada de Wimbledon donde no supieron firmar lo que su condición de favoritos les exigía. Zverev, sexto favorito, tropezó de nuevo en un Grand Slam, torneos donde su potencial parece esfumarse por el peso de la responsabilidad. Esta vez fue Jiri Vesely el que le puso el alto al derrotarlo por 4-6, 6-3, 6-2 y 7-5. Y ya van 17 de esos majors disputados en los que nunca ha pasado de los cuartos de final. Algo parecido le sucedió a Tsitsipas, el hombre que llegaba a Wimbledon con mayor número de victorias en lo que va de temporada: 34, dos más que Roger Federer y Rafael Nadal. Pero al griego, ganador esta temporada de los títulos en Marsella y Estoril, además de alcanzar la final de Dubai y del Madrid Open, le faltó la confianza necesaria en su juego para vencer a Thomas Fabbiano, 102 del mundo. Lee: Arranca edición 133 de WimbledonAmarga despedida de OsakaLa japonesa, que había cedido el puesto de número uno de la WTA en manos de la australiana Ashleigh Barty tras ganar esta el torneo de Birmingham, cedió contra la kazaja Yulia Putintseva, 39 del mundo, por 7-6 (4) y 6-2. Putintseva había sido su verdugo también en Birmingham, con lo que tenía tomada la medida a la campeona del Abierto de EU y del Abierto de Australia. Su derrota en la tercera ronda de Roland Garros parece pesar en el juego de Osaka, que queda fuera de la lucha por recuperar el puesto de número uno de Barty, en el que todavía siguen la checa Karolina Pliskova, la holandesa Kiki Bertens y la checa Petra Kvitova. Como le sucedió a Zverev, la frustración de la japonesa quedó plasmada en la sala de prensa, cuando preguntada por si la fama empezaba a perturbar su carrera, Naomi Osaka preguntó al moderador si podía salir, porque estaba a punto de llorar, y después abandonó el recinto. |