Mundial Femenil es ampliado a 32 plazas; la Selección Mexicana de cara al torneo 2023

Luego de varios años sin participar en un Mundial Femenil, es una obligación que la Selección Mexicana regrese a la Copa del Mundo.

Después del rotundo exitoso del Mundial Femenil de Francia 2019, la FIFA confirmó que el formato del torneo cambiará en 2023, así que el número de selecciones participantes incrementará de 24 a 32.

Las modificaciones son una constante en esta rama: China 1991, la primera edición avalada por el órgano rector del balompié, contó con 12 equipos, en Suecia 1999 jugaron 16 y de Canadá 2015 en adelante se abrió cupo para 24 conjuntos nacionales.

Los logros que llegaron en 2019 provocaron que el Consejo de la FIFA aprobara la expansión a 32 selecciones desde el 31 de julio de ese mismo año, pero durante los últimos meses se perfeccionó la propuesta y por fin se dio a conocer de qué manera se repartirán las plazas.

Australia y Nueva Zelanda serán los países sede del Mundial Femenil en 2023, por lo que ambos clasifican automáticamente; sus plazas se toman en cuenta desde el número de asignaciones que reciben sus confederaciones y lo mismo ocurrirá con otros anfitriones.

Luego hay 29 boletos de asignación directa; es decir, se consiguen en los torneos Premundiales. Europa (UEFA) contará con 11, tanto Asia (AFC) como África (CAF) tendrán seis lugares garantizados, y CONCACAF se quedará con cuatro.

Por parte de CONMEBOL habrá tres participantes y Oceanía (OFC) únicamente tendrá uno. Sin embargo, se mantendrá el repechaje para definir a las tres escuadras que faltan.

UEFA recibirá una plaza de play-off, al igual que la OFC. Mientras tanto, AFC, CAF, CONCACAF y CONMEBOL poseerán dos.

De cara a la Copa del Mundo de 2023, este torneo será un evento de prueba. Las 10 selecciones se dividirán en tres grupos y para que cada sector cuente con cuatro equipos, los anfitriones participarán como invitados.

Las cuatro cabezas de serie se elegirán con base en el ranking FIFA con fecha más reciente antes del sorteo final, pero todas tendrán que ser de confederaciones diferentes. Dos de ellas irán al Grupo 3.

Los conjuntos que no sean cabezas de serie en los grupos 1 y 2 se enfrentarán entre sí y el ganador disputará otro partido contra la cabeza de serie.

En el grupo 3, las dos cabezas de serie chocarán vs los equipos que no lo son; después, los ganadores protagonizarán otro enfrentamiento y de ahí saldrá el último clasificado a la Copa del Mundo.

Es innegable que los últimos años han sido muy complicados para el Tri femenil. Bajo la dirección técnica de Roberto Medina y Christopher Cuéllar, el equipo mexicano no logró clasificar al Mundial de Francia, ni a los Juegos Olímpicos de Tokio.

De hecho la última participación de la escuadra azteca en un Mundial fue en Canadá 2015, aunque no se logró superar la primera ronda.

Con la nueva plaza (y el lugar en el repechaje) que recibió CONCACAF, es una obligación que la Selección Mexicana regrese a la Copa del Mundo.

Uno de los principales objetivos de la Liga MX Femenil es formar futbolistas que nutran al Tri sin importar si se trata de la Mayor o de categorías con límite de edad.

La misma Liga cuenta con la mayoría de las seleccionadas, que sobre todo militan en Tigres y Monterrey: Lizbeth Ovalle, Bianca Sierra, Stephany Mayor, Rebeca Bernal, Katty Martínez y Diana Evangelista son algunas de ellas.

También hay jugadoras que militan en otros equipos mexicanos, este es el caso de Jocelyn Orejel, María Sánchez, Daniela Espinosa, Janelly Farías y Renae Cuéllar.

Las mexicanas no sólo destacan en su país: Cecilia Santiago, Kenti Robles, Jimena López y Kiana Palacios militan en el extranjero. Charlyn Corral se encuentra en la misma situación, pero ha quedado fuera de varias convocatorias sin conocer motivos.

Desafortunadamente el apoyo de los directivos deja mucho que desear, pues en los meses posteriores al inicio de la pandemia de Covid-19 el combinado nacional no ha tenido ni una sola concentración, mucho menos partidos amistosos.

 

 

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