Sábado 23 Mayo 2026

La FIFA reactivó y endureció las sanciones contra la afición mexicana y la Federación Mexicana de Futbol (FMF) por el grito de “puto” en los estadios, al ordenar el cierre de una sección del Estadio Cuauhtémoc durante el partido amistoso entre México y Ghana, disputado este viernes en Puebla, donde el Tricolor se impuso 2-0.

La medida fue impuesta por la Comisión Disciplinaria de la FIFA después de que el cántico reapareciera en los encuentros amistosos del Tricolor frente a Paraguay, Perú y Ecuador, realizados en Estados Unidos.

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Como parte del castigo, la zona de Cabecera Norte del Estadio Cuauhtémoc no fue puesta a la venta y en su lugar se colocó una manta con la leyenda: “Ola sí, grito no… somos México”. Además, horas antes del encuentro, la FMF compartió un comunicado en el que reiteró su postura contra cualquier conducta discriminatoria en los estadios.

“La Federación Mexicana de Futbol reitera su compromiso con la erradicación de cualquier conducta discriminatoria en los estadios y hace un llamado a la afición para alentar con pasión y respeto, contribuyendo a que el futbol siga siendo un espacio familiar e incluyente para todos”, señaló el organismo.

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¿Cómo se castiga el grito homofóbico en los estadios?

Un día antes del partido, la Federación presentó una nueva campaña de sensibilización enfocada en sustituir el polémico grito por la tradicional ola en las tribunas. El proyecto busca promover una forma de apoyo que no derive en sanciones para el futbol mexicano, especialmente de cara al Mundial de 2026, que México organizará junto con Estados Unidos y Canadá.

La FMF explicó que la campaña pretende “canalizar la pasión” de la afición para convertir las tribunas en “el auténtico jugador número 12”. La iniciativa retoma la ola popularizada durante la Copa del Mundo de 1986, celebrada en territorio mexicano.

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Desde el Mundial de Brasil 2014, la FIFA y la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) han sancionado en varias ocasiones a México por el grito, al considerarlo homofóbico y discriminatorio.

Las multas acumuladas han representado millones de dólares para la Federación, además de sanciones deportivas y advertencias sobre posibles medidas más severas.

Entre las acciones implementadas por los organismos internacionales destacan el cierre parcial de tribunas, reducción de aforo, registro obligatorio de boletos mediante códigos QR para identificar asistentes, presencia de observadores de FIFA y la posibilidad de suspender partidos en caso de reincidencia.