Miércoles 02 Septiembre 2026

David Martínez cuenta con la custodia provisional de su hijo, un menor de tres años, debido a un presunto caso de violencia familiar. Sin embargo, el niño continúa viviendo con su madre, pese a que una jueza resolvió  a su favor desde marzo de 2025.

Ante la negativa para poder permanecer a su lado, David aceptó un convenio de visitas con horarios restrictivos e inamovibles, que no ha podido ser modificado pese a su solicitud, debido a presuntas irregularidades judiciales

A pesar de que ha recurrido a las autoridades para denunciar el incumplimiento del régimen de convivencias, así como un posible caso de abuso sexual contra el menor, David señala que su situación sigue sin resolverse. 

Por lo anterior, pide celeridad en el caso y que se determine si el niño se encuentra en estado de vulnerabilidad mientras permanece con su madre.

Te puede interesar: ¡El colmo! Fiscalía busca procesar por desaparición a padre de niñas que no están desaparecidas

En entrevista con El Popular, periodismo con causa, David señaló que su expareja, Abigail Ortiz, fue denunciada por violencia familiar, de acuerdo con la carpeta FGEP/CDI/FEIDVGCM/VF-I/004464/2025. Según su versión, la denuncia se derivó de marcas y cicatrices que presentaba el menor, las cuales, afirma, la madre había atribuido a picaduras de insectos

Como parte de este procedimiento, la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Violencia de Género contra las Mujeres ordenó medidas de protección para el padre y el menor, entre ellas auxilio policial inmediato y vigilancia domiciliaria.

 

David relató que permaneció siete meses sin convivir con su hijo y que, ante esta situación, aceptó un convenio de custodia compartida y visitas con horarios que considera restrictivos. También acusó que, durante una audiencia, el juez familiar habría apagado los micrófonos y las cámaras para presionarlo a alcanzar dicho acuerdo.

“Lo primero que hizo el juez, el que me otorgó las visitas, fue decir que no había bases para un juicio. Entonces, lo que procedió fue que apagó las cámaras, apagó micrófonos y dijo: ‘Hay que llegar a un acuerdo así por debajo del agua entre nosotros’. Y en ese momento, pues yo dije: ‘Bueno, ya, o sea, lo que sea que diga, ya quiero ver a mi hijo’. O sea, yo quería saber cómo está, que él no se olvidara de mí, que no se perdiera ese vínculo. Entonces, pues ya tenía yo siete meses sin verlo”, relató. 

El padre sostiene que el convenio podía revisarse en enero y que actualmente cuenta con un trabajo formal que le dificulta cumplir con los horarios establecidos. Sin embargo, afirma que la familia materna se ha negado a modificar las condiciones de convivencia y que en diversas ocasiones se han incumplido los acuerdos.

Ante esta situación, presentó un escrito ante el Centro de Mediación Familiar del SEDIF por el presunto incumplimiento del Convenio de Mediación 0180/2025, que establece las condiciones de alimentos, guarda y custodia compartida de su hijo.

En el documento, fechado el 3 de junio de 2025, señaló que la madre habría dejado de cumplir el acuerdo desde el 16 de marzo de 2025. La junta de remediación, programada para el 4 de junio, no se realizó debido a que ella no acudió.

 

Denuncia posible abuso y riesgo para el menor

Además de la disputa por la custodia, David manifestó tener sospechas de que su hijo podría ser víctima de maltrato y abuso sexual mientras permanece con la familia materna. Por ello, insistió en que lo más conveniente para el niño es que permanezca bajo su cuidado.

También denunció un entorno que considera riesgoso para él y su hijo. Afirmó haber sufrido cuatro asaltos cuando acudía a las inmediaciones del Mercado Hidalgo para realizar las entregas del menor y haber recibido amenazas de muerte que atribuye a su exsuegra, además de hostigamiento por parte de personas que llegan a su domicilio en motocicletas.

Asimismo, señaló la presunta existencia de material relacionado con pornografía infantil en poder del abuelo de su expareja, situación que, considera, podría poner en riesgo al menor.

“Yo quisiera pelear por tener la custodia porque sé que su mamá a lo mejor está cometiendo cosas muy graves ahorita, señalamientos fuertes o agresiones a mi hijo, pero créanme que tengo mucha fe en que ella va a sanar. Entonces, es importante en la vida de mi hijo, es muy importante que ella esté presente. Yo quisiera que recapacitara, pero yo lo que quiero es la custodia, poderlo cuidar y, en el futuro, pues que ella pueda seguirlo viendo para que forme parte de la vida de mi hijo. Pero en este momento yo sé que lo mejor para el bienestar de mi hijo y que no siga corriendo peligro ahí, pues es que esté conmigo”, afirmó.  

Una custodia que no se ha ejecutado

De acuerdo con el expediente JOF/DJP/1825/2025/DI, correspondiente a la demanda de divorcio incausado promovida por David, la jueza Minerva Niktehá Mejía Pérez determinó el 26 de marzo de 2025 otorgarle provisionalmente la guarda y custodia del menor.

Sin embargo, el niño permanece físicamente con su madre y David continúa bajo un esquema de convivencias restringidas, por lo que pidió a las autoridades revisar el caso y garantizar la seguridad y el bienestar del menor.

 

Cabe destacar que los documentos y resoluciones presentados por David no determinan, por sí mismos, que tenga la razón en la disputa por la guarda y custodia de su hijo.

De la misma forma, sus señalamientos sobre presuntas irregularidades judiciales, incumplimiento del régimen de convivencias y un posible caso de abuso sexual contra el menor forman parte de su versión y deberán ser acreditados ante las autoridades correspondientes.