Martes 23 Junio 2026

En una sociedad en donde la mayoría de personas son oyentes, las y los intérpretes de la Lengua de Señas Mexicana (LSM) adquieren un papel sumamente relevante para las comunidades sordas.

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Es el caso de Catalina Cruz Espinosa, quien se ha desempeñado como interlocutora entre autoridades educativas de Puebla y las madres de familia que, en meses recientes, han exigido que sus hijos tengan una educación digna e inclusiva en el Centro de Atención Múltiple (CAM) Jean Piaget.

Con una Licenciatura en Educación Especial y una Maestría en Educación Superior, Caty, como le dicen de cariño, señaló que la LSM ayuda a las personas no oyentes a tener un mejor desarrollo y acceso en distintos ámbitos.

"Es la lengua que necesitan las personas sordas de forma natural, ¿por qué? Porque al no tener el canal auditivo, al no tener la audición, automáticamente la forma de comunicación es a través de la visión", acotó.

Relató que ella está familiarizada con las barreras que enfrentan las comunidades sordas debido a que sus progenitores tienen ese tipo de discapacidad, sin embargo, admitió que, en un principio, no estaba enfocada en dar clases a ese sector.

Caty abundó que la escuela en la que cursó su Licenciatura solo existía la terminal en discapacidad intelectual, pero por azares del destino, le fueron llegando a su profesión distintos estudiantes sordos.

Se requiere de por lo menos un año en constante interacción con personas sordas para poder aprender lo básico de la LSM

Es así como decide especializarse en LSM y convertirse en intérprete de señas, profesión que comenzó a tener una mayor visibilidad en el marco de la pandemia de Covid-19.

A decir de la especialista, se requiere de por lo menos un año en constante interacción con personas sordas para poder aprender lo básico de la LSM y sus particularidades, pues sostuvo que es algo similar a lo que ocurre cuando uno viaja a otro país y quiere comunicarse oportunamente con las y los habitantes que usan un lenguaje distinto.

Solo hay hasta cinco intérpretes de señas en Puebla que sí se acercan a la comunidad sorda

Acerca de cuántos intérpretes de señas hacen falta en Puebla, Caty respondió que no existe una cifra oficial exacta y reveló que ella solo conoce entre ocho y 10 personas dedicadas a esa profesión.

De esa cifra, únicamente tres cuentan con la certificación requerida por las autoridades educativas, pero subrayó que lo más importante es tener acercamiento con las y los integrantes de la comunidad sorda para desarrollar una mayor sensibilidad respecto a sus necesidades.

"Lo más importante es estar dentro de la comunidad y ahí sí te puedo decir (con certeza) quiénes estamos dentro de la comunidad, que somos tres, cuatro, a lo mejor cinco personas estamos dentro de la comunidad, y, a veces, se hace más un papel de mediador que de intérprete", dijo.

Cifras del Inegi actualizadas hasta el año 2021, indican que en Puebla habían alrededor de 25 mil personas sordas, siendo la capital la demarcación que concentra el mayor número de ellas, con el 47 por ciento.

Sin embargo, otras estadísticas mencionan que actualmente el número es de 73 mil, es decir, casi tres veces más de lo referido en 2021. Si en ese año, se hablaba de una necesidad de mil 200 intérpretes, entonces eso significa que hoy día se requieren más de 3 mil para atender a toda la población con esa discapacidad.

Escuelas y hospitales, los espacios con mayor discriminación

Como hija de dos personas sordas, Caty indicó que uno de los espacios en donde en donde empezó a percibir mayor discriminación contra integrantes de ese sector es el de la Salud.

"Yo te puedo decir que el primer momento en el que tenemos muchos recuerdos de discriminación es cuando vamos al médico, tenemos que acompañar a mi mamá y, primero, como hijas, hay cosas de las que no nos deberíamos de enterar", manifestó.

Detalló que al acompañar a consultas a su mamá, percibió que el personal médico no dirige su atención a la paciente por tener discapacidad auditiva y prefiere intercambiar mensajes con las personas hablantes.

Por otro lado, mencionó que sus progenitores jamás estuvieron en una junta escolar de ella debido a que no había intérpretes en la misma y, por tanto, no existía una manera de comunicarse con ellos.

Consideró que las autoridades deben de capacitar a docentes de educación media y superior para hacerlos sensibles a las necesidades de la comunidad sorda, mientras que, subrayó, maestras y maestros de educación básica deberían saber la LSM.

El caso Jean Piaget

Desde inicios del ciclo escolar 2025-2026, mamás del CAM Jean Piaget hicieron pública su denuncia contra autoridades de educación especial de la SEP por no permitirles la inscripción de sus hijas e hijos en el turno matutino.

En su momento, señalaron que dicho turno es el único que cuenta con docentes realmente especializadas en LSM, así como en la atención a niñas y niños sordos.

Representantes de la dependencia les prometieron enviarles maestros capacitados en el turno de la tarde, pero esto nunca ocurrió, pues, según testimonios de algunas afectadas, dichos maestros apenas tenían entre 30 y 40 horas de capacitación en LSM, pero no la dominaban.

Derivado de lo anterior, se han reactivado sus exigencias para que la SEP abra para el nuevo ciclo escolar más espacios en la mañana a fin de que el desarrollo de las y los menores no se vea truncado.

Fue hace aproximadamente ocho años cuando mamás con hijas e hijos sordos preocupadas por el futuro de los mismos decidieron impulsar y validar un proyecto de enseñanza secundaria en el CAM Jean Piaget, el cual actualmente han sido dejado de lado.