Bastó un anuncio a viva voz del hombre más rico de México y la promesa de un cheque repleto de ceros para sacudir la rutina de la capital. Que un magnate de la talla de Carlos Slim Helú pise personalmente suelo poblano para anunciar una inyección de 4 mil millones de pesos al Centro Histórico es un acontecimiento que, por supuesto, no pasó desapercibido. El escenario no necesitó de estridencias. En el patio central del Palacio Municipal, un petit comité de poco más de 200 personas —la cúpula empresarial, medios de comunicación y rectores universitarios— esperaba con gran expectación el anuncio.
Todas y todos querían ver de cerca a uno de los hombres más ricos del mundo, así como las entrañas del proyecto que promete cambiar el rostro de la zona del Paseo de San Francisco, en el centro histórico de Puebla. Un desarrollo inmobiliario sobre una superficie de 45 mil metros cuadrados que contempla una área total de construcción de 175 mil metros cuadrados. Según detalló Slim, se edificarán 700 departamentos habitacionales y un complejo comercial, detonando mil 500 empleos directos fijos y 2 mil 500 empleos indirectos. Más detalles: Slim proyecta 700 viviendas y una inversión de 4 mil millones para San Francisco ¿Por qué invertir en Puebla capital?A sus 86 años, Carlos Slim no impone por la ostentación. Ataviado con un traje oscuro sobrio y corbata azul claro, lució campechano, ocurrente y sin prisa, contestando preguntas con la soltura de quien ya no tiene nada que demostrar ni perder. Dominó el micrófono durante el 90 por ciento de la presentación; un líder de negocios que conoce de memoria la contabilidad del proyecto, aunque por momentos tropezara con los detalles técnicos del trazado urbano y las fechas de ejecución.
La pregunta inevitable flotaba en el ambiente: ¿por qué Puebla y por qué precisamente en este momento? Cuando esta reportera cuestionó las razones de la inversión, el magnate no se anduvo con rodeos:
Palabras más, palabras menos… Con una voz carrasposa, el dueño de Grupo Carso no tuvo empacho en mostrar la cercanía y amistad que sostiene con su anfitrión. El aplauso del auditorio no se hizo esperar. Para el alcalde capitalino -quien apenas hace unos habló de sus aspiraciones de reelección-, la foto no pudo ser más oportuna, respaldado por el consorcio económico más grande del país. Fiel a su estilo sobrio y reservado, Pepe Chedraui dio una brevísima bienvenida al empresario de apenas 20 segundos:
¿Cómo respondió el auditorio ante la visita de Slim?Aunque faltaron detalles técnicos, la euforia de reactivar al centro histórico contagió a las y los presentes. “Hace cincuenta años que no se intervenía el centro histórico”, dijo en voz alta uno de los invitados. Se rompió el rigor institucional, empresarios y rectores como José Mata de la Anáhuac tomaron el micrófono y le tendierom la mano al magante:
Sin embargo, detrás del entusiasmo de las cúpulas, el proyecto enfrenta sus propios claroscuros. Transformar San Francisco implica meterle mano a una zona catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Para que la zona habitacional y comercial vea la luz, Grupo Carso y el Ayuntamiento denecesitarán sortear el rigor técnico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y articular esfuerzos con el Gobierno del Estado. El propio Pepe Chedraui intentó despejar las dudas sobre la gentrificación y el impacto en las comunidades originarias: “Todas las demás casas y terrenos que están alrededor por supuesto que se beneficiarán, y los barrios como El Alto, La Luz y Analco van a ser parte importante”. Slim, el gran protagonistaEl evento concluyó en poco más de una hora, sin protocolos eternos ni las mareas de seguridad que suelen paralizar los eventos políticos. Un filtro ágil con código QR permitió la entrada y salida de los invitados con agilidad y discreción. Carlos Slim fue el gran protagonista. Con dichos, mostró que el gran capital privado sigue encontrando cauce en los centros urbanos de alto valor patrimonial como lo hizo en la Ciudad de México. Más tarde, en el mismo Palacio Municipal, le dieron el reconocimiento de Visitante Distinguido.
En el tablero local, Pepe Chedraui se queda con uno de los retos más importantes de su gestión: demostrar que con su red de contactos es capaz de amarrar una inversión histórica de 4 mil millones de pesos para la capital. Al final, la moneda queda en el aire de las licencias federales, de la coordinación con el Estado y en la capacidad de que la densificación con 700 departamentos no asfixie la memoria histórica de San Francisco en una isla de plusvalía amurallada en medio del primer cuadro. |