Sombra aquí y sombra allá… maquíllate, maquíllate!

**El maquillaje es todo un tema. Las mujeres se sienten, en muchos casos, presas de él y en otros casos, es un gran aliado Hugo TORRES EL OTRO día platicaba yo con La Miss, que es la especialista de asesoría de imagen en nuestra escuela de estilismo y belleza, acerca del tema del maquillaje. ¡Uf! Es todo un tema. Creo que tiene mucho que ver con la personalidad de cada mujer. No es cierto que es una obligación y tampoco que una mujer que no se maquilla se vea mal o proyecte una imagen de fodonga. Absolutamente no. A ver, el maquillaje es tan antiguo como las primeras civilizaciones de la humanidad. Los fenicios, egipcios, griegos, toltecas y demás civilizaciones hiperantiguas de nuestra era muestran fuertes indicios de haber utilizado el maquillaje como una constante en su cotidianidad para muy distintos fines. La pintura en el rostro se utilizó para imponer el miedo ante los enemigos, para camuflarse en los distintos terrenos para la cacería, para diferenciar a las personas en sus clases sociales, para entrar en sintonía con los dioses o deidades, para las fiestas, para marcar a los hombres o mujeres que merecían alguna etiqueta social, entre otras. Muchos años después se usó para exaltar las características de las personas. En Europa en la época de las grandes monarquías era fundamental para marcar las diferencias de clases, la gente de las realezas exageraban el color blanco de su piel en un afán por mantenerse lejos de la suciedad proletaria y exaltar la pureza de la raza. Más tarde el maquillaje tomaría un rumbo distinto. La decoración del rostro se quedó como algo exclusivo para las mujeres y se formalizó como una manera de enaltecer los rasgos femeninos dominantes. Durante el siglo XX esta idea se fue fortaleciendo hasta llegar al punto en que pareció transformarse en un requisito indispensable para demostrar feminidad. Toda mujer que no trae al menos un poco de labial o rubor en el rostro carece de coquetería o feminidad. El asunto de fondo es que esto no es real. La mujer puede ser sumamente femenina sin necesidad de maquillar su rostro. El asunto es que nuestra sociedad nos ha vendido la idea de que se deben cumplir con las reglas del arreglo personal de tal o cual manera. Yo te invito querida lectora a que no te dejes llevar, así nomás, por la corriente y a que tomes tus propias decisiones al respecto. De verdad, si no te late el maquillaje, no lo uses. Creo que puedes explotar tu feminidad con otros atractivos para los caballeros tales como una blusa que te haga lucir delicada, esbelta o que resalte tus curvas; igual puedes ser muy cuidadosa con tu peinado por ejemplo, o con tu corte de cabello, si le pones empeño, no vas a necesitar kilos de maquillaje. Las combinaciones de tu ropa son fundamentales para contrarrestar la falta de maquillaje, un zapato lindo siempre te hará lucir súper e incluso mucho más sexy que una capa de gloss en los labios. No hay obligación en el maquillaje, sobre todo si eres una chica de unos 14 o 16 años, de verdad, tu cutis es muy nuevo y no requiere tapar nada. Si tienes un problema de acné pues recurre a tu médico para tratarlo pero por favor no intentes hacer una máscara con polvos o cremas. Te puedo asegurar que los chicos prefieren a las chicas naturales y auténticas, por encima de las artificiales extra maquilladas. Cuida tu apariencia y tu aseo personal, antes de tratar de ponerte una cortina que tape lo que eres. Sin embargo si eres una chica a la que sí le gusta el maquillaje y le interesa conocer más del tema pues escríbeme a ceabelleza@gmail.com que nosotros tenemos unos cursos muy buenos sobre maquillaje y arreglo personal que te pueden orientar en esta materia. ¡Se feliz, tal cual eres!
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