Ricardo Vidal y el apasionante mundo de la moda

Ricardo Vidal desde pequeño prefería jugar con castillos y armar cosas. Además, le llamaba mucho la atención la forma de vestir de su familia

La arquitectura y el diseño son dos carreras que parece que son diferentes pero en realidad van de la mano, pues las une el diseño y la creatividad. Esto lo lleva a cabo cada día Ricardo Vidal, quien tiene casi 40 años de experiencia como arquitecto y más de 30 años como diseñador.

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Cómo inició todo

Desde pequeño supo que no sería como los demás. Él prefería jugar con castillos y armar cosas. Además, le llamaba mucho la atención la forma de vestir de su familia. “En los cincuenta usaban sombreros y guantes; entonces cuando se iba a una boda me gustaba mucho ver a mis tías y a mi mamá con los diferentes accesorios, se me hacía muy glamuroso y muy fuera de lo común a verla todos los días con ropa informal.”

Fue así cómo se percató de su gusto por imaginar como quedaría una casa, o en su defecto, como le quedaría un vestido a una mujer, por lo que decidió primero estudiar arquitectura en Upaep y contó con la suerte de que antes de salir de la carrera un familiar le permitió hacer su casa. A pesar de su corta edad y la inseguridad de sus padres por tal responsabilidad, su familiar creyó en él. La casa fue de un piso, pero tenía todo; un área íntima, el antecomedor, el comedor y la sala, la cual tenía en medio un jardín interior con un domo en la parte de arriba y un árbol, ya que a él le gusta dar un toque de naturaleza al interior de todas sus obras.

Su experiencia

Ha construido en Querétaro, México, Veracruz y Puebla. Incursionó en el diseño de interiores en Estados Unidos por un año, donde trabajó en San Antonio, Texas y en Austin. Después viajó a Europa, donde encontró la carrera de diseño de modas a la que se inscribió inmediatamente. Estudió en Barcelona en la Alta Escuela de Modas, donde aprendió cómo llevar un negocio, el trato con un cliente y a hacer el diseño. Él no confecciona como tal, sólo crea la pieza desde cero y supervisa su elaboración.

El camino que ha forjado

Comenzó vendiendo su producto con personas que tenían boutiques, hasta que un día decidió que ya era momento de tener su propio establecimiento. Fue así como en 2003 abrió su tienda, la cual está ubicada en la Avenida Juárez. Cada año presenta dos colecciones, las cuales se dividen en primavera- verano y otoño- invierno. Dentro de la tienda pueden encontrar vestidos de noche, quince años y de novia. Entre los servicios que ofrece se encuentra la experiencia personalizada, la cual se divide en entrevistarse primero con la clienta para saber ¿cuáles son sus necesidades?, ¿sus gustos? Conocer su fisonomía, el protocolo que tiene el evento, la función que realizará dentro de la fiesta, la hora y el lugar. En esa información se basa para realizar el diseño, ya que de esta manera es más difícil que la gente rechace un proyecto.

Con el diseño aprobado, se realiza una sesión para enseñar las telas, donde presenta las características del diseño y el color, con 4 o 5 opciones para seleccionar. Después vienen las pruebas y hasta que no queden con una sonrisa diciendo “me llevo mi vestido” no salen de la tienda. Esto puede demorar alrededor de tres meses, por lo que se requiere acudir con anticipación, para que el trabajo sea agendado con tiempo. Además, la asesoría incluye consejos para elegir los accesorios; en el caso de novias y quinceañeras, cuentan con diademas, tiaras, velos y tocados. Para vestidos de noche ofrecen aretes, gargantillas, collares y zapatillas, y están próximos a introducir joyería en la tienda. Tiene muchos proyectos en puerta, pero nos asegura que el nombre de Ricardo Vidal va a sonar más el próximo año.

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