Podría existir un incremento en atención psicológica y enfermedades crónicas tras contingencia

Se estima que el impacto por la contingencia, que considera secuelas de trastornos conductuales o psicológicos, durará de cinco a 10 años.

Tras la contingencia de Covid-19 existe el riesgo de incrementar la demanda en la atención de enfermedades crónicas, como consecuencia de la suspensión o cancelación de alrededor de 28.4 millones de cirugías a nivel mundial ante la necesidad de priorizar la atención a pacientes con Coronavirus, advirtió el maestro Víctor David Arroyo, especialista en Psicología Clínica y egresado de la Universidad del Valle de México Campus Tlalpan, al referirse a los impactos en salud que ocasionará esta epidemia.

Durante la conferencia virtual Rol interdisciplinario de la Psicología basada en evidencia durante y después del Covid-19 organizada por la Universidad del Valle de México a través de la plataforma multimedia de UVM Radio, el maestro, agregó que, de dicha cantidad de cirugías canceladas, 2.3 millones fueron por cáncer, de acuerdo con la revista BJS de la Asociación de Cirujanos de Gran Bretaña e Irlanda, la Sociedad de Cirugía Académica y de Investigación, la Sociedad de Cirugía Sueca y la Sociedad Suiza de Cirugía.

El también fundador del Mindful Neuroscience Center explicó que se espera un incremento en la atención psicológica, debido a trastornos conductuales derivados de la situación vivida durante la contingencia en cuanto a salud, economía y educación. De este modo, se abre la oportunidad a la Psicología clínica, la Psicofisiología y a las Neurociencias para contribuir en la adaptación social a una nueva realidad, en forma saludable.

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¿Cómo se ha manejado el virus?

Explicó que el impacto sanitario de la pandemia de Covid-19 se ha medido en cuatro curvas.

La primera consistió en la morbilidad y mortalidad de las personas contagiadas por COVID, la segunda fue el impacto de todos los tratamientos y hospitalizaciones cancelados por la restricción de recursos, la tercera curva se trata de las consecuencias en padecimientos crónicos cuya atención previa fue interrumpida.

Mientras que la cuarta, señaló, es la única que tendrá una duración de cinco a diez años y se consideran secuelas de los elementos conductuales o psicológicos que se han desarrollado, tales como, ansiedad, miedo, depresión y trastorno obsesivo compulsivo, en todos los segmentos de la población.

Consecuencias

Señaló que la Psicofisiología, la cual analiza el modo en que las actividades psicológicas producen una respuesta fisiológica, estudia y relaciona fenómenos que antes se consideraban producto de la somatización.

 

Actualmente, se sabe que pueden ser procesos biológicos conductuales que generan problemas de gastritis, colitis nerviosas, dermatitis, cefaleas tensionales, desgastes metabólicos, por ejemplo, diabetes o hipertensión arterial.

Respecto a la situación crisis actual se ha observado que síntomas como dolor de cabeza, dificultad respiratoria, cansancio, escalofríos, náuseas, dolor muscular, se asocian tanto a la enfermedad de Covid-19 como al trastorno de ansiedad.

Ante estas circunstancias el doctor Víctor David Arroyo señaló que la Psicología tiene un papel primordial en las Ciencias de la Salud. “Dar prioridad solo a enfermedades de salud infecciosa pone en riesgo la falta de atención en los trastornos psicológicos y con ello tener consecuencias graves en la salud psicológica de la población” dijo.

Expresó que, durante esta contingencia, la Psicología se ha convertido en un servicio de primera línea de atención a pacientes y familiares contagiados por Covid-19, así como por el desarrollo del nivel de estrés y de ansiedad que presenta la población por la contingencia.

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