CONTRASTES

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28 Dic 2011
El futuro de Blanca Alcalá  CARLOS GÓMEZ Pocas mujeres en la política tienen tanta suerte como Blanca Alcalá Ruiz. Mujer institucional al PRI y beneficiada de las circunstancias, hoy espera que la suerte la lleve al Senado de la República. Sin quitarle méritos personales y profesionales, que los tiene y de sobra, su éxito político está basado en esperar a que las candidaturas le lleguen del cielo. Así ocurrió en la elección en la que derrotó en las urnas al peor candidato que tenía el PAN para buscar la presidencia municipal, Antonio Sánchez Díaz de Rivera (la candidata más fuerte era Ana Teresa Aranda). Los priístas cuentan diversas historias sobre la forma en que Blanca Alcalá fue electa candidata a presidenta municipal, pero todas coinciden en que todos se hicieron a un lado porque sabían que era muy probable que perdiera. Por eso es que Javier López Zavala se negó a contender por la presidencia municipal en el 2007. En esas épocas estaba reciente el escándalo del exgobernador, Mario Marín Torres, por el caso de la detención de la periodista Lydia Cacho. Ningún priísta tuvo el valor para buscar la candidatura. Todos (incluido a Javier López Zavala y Mario Montero Serrano), decidieron dejar pasar esa elección porque temían que el escándalo de Mario Marín les generara una derrota inminente. En ese contexto de temor de los priístas por el escándalo de Marín surgió la idea de que fuera una mujer la que contendiera por la presidencia municipal y la suerte sonrió a Blanca Alcalá. El mérito de Alcalá Ruiz sin duda alguna fue aceptar la candidatura con todos los pronósticos en contra. Todos saben que el éxito de Blanca Alcalá en la campaña fue el discurso misógino de Antonio Sánchez Díaz de Rivera y su anuncio de que dejaría la alcaldía a la mitad de su trienio para buscar la gubernatura de Puebla. Aunado a lo anterior, la figura de una persona de edad del panista contrastó con un arreglo diametral de la persona de Blanca Alcalá que la presentó ante el electoral como una mujer mucho más joven que su contrincante y atractiva (al estilo de Lucia Méndez). Esos factores poco a poco provocaron que la entonces candidata revertiera una desventaja de más de veinte puntos y superara por otros casi veinte a Antonio Sánchez Díaz de Rivera. Hoy la historia y el futuro de la delegada del CEN del PRI está nuevamente en las manos de las circunstancias. El rector de la BUAP, Enrique Agüera Ibáñez, tiene una importante ventaja para ser el candidato a senador y sólo un milagro le puede arrebatar esa posición. Sólo que Blanca Alcalá tiene algo que se llama suerte. Aunque, tampoco la suerte es una constante. Por eso habrá que esperar unos días. ** ** ** gomezcarlos79@gmail.com http://twitter.com/gomezcarlos79

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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