Contrastes.

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20 Ene 2012
Enrique Agüera, su adiós y la BUAP Carlos Gómez Hoy que Enrique Agüera Ibáñez solicite licencia para separarse del cargo, se vivirán momentos cruciales para la BUAP. Su partida es para seguir un camino político como lo hizo su antecesor, Enrique Doger Guerrero. Y al igual que cuando Enrique Doger se fue de la BUAP, hoy ya hay sucesor. Enrique Agüera dejará el control de la universidad a un hombre de toda su confianza como es el tesorero, Alfonso Esparza Ortiz. Enrique Agüera y Alfonso Esparza comparten un proyecto común y eso los hace fuertes. El rector derrotó a todos los grupos priistas y logró conjuntar diversas expresiones no sólo al interior del PRI, sino de otros partidos políticos con los rectores más influyentes del país. La llegada de Enrique Agüera a la candidatura del PRI al Senado representa la derrota oficial del marinismo y zavalismo, por eso es que una buena parte de los priistas lo apoyan. Enrique Agüera jugó atinadamente a favor de Guillermo Aréchiga y lo respaldo al grado de que ambos hoy tienen un pacto real para ganar en las elecciones de julio próximo. Eso pacto entre Agüera y Aréchiga implica el respaldo total de la líder vitalicia del SNTE, Elba Esther Gordillo, y del gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas. La diferencia entre Enrique Agüera y el resto de los priistas aspirantes: Javier López Zavala, Blanca Alcalá, Alejandro Armenta y otros, fueron las alianzas. El rector supo hacer pactos y respetarlos con el gobernador, con Elba Esther, con José Narro, con el Panal y otros tantos. A lo anterior se le debe sumar los marinistas prácticamente andan prófugos. A Javier López Zavala no le alcanzó su lastimado capital político. Y a Blanca Alcalá la enterró el pliego de observaciones por mil millones de pesos que tiene pendiente por aclarar. Por eso es que el adiós de Enrique Agüera de la BUAP será emotivo pero se mantiene en el ánimo de los universitarios. Quienes pretenden crear escenarios de cualquier tipo de traición o ruptura entre Enrique Agüera y Alfonso Esparza Ortiz, se equivocan. El pacto es real y está aprueba de todo. El rector deja en la BUAP una estructura política tan bien aceitada que funciona sola. Eso lo sabe Alfonso Esparza y además el tesorero sabe cumplir pactos. Las circunstancias están a favor de las aspiraciones del rector. A partir de hoy la historia de la BUAP tendrá que volver a escribirse. Termina la fructífera era de Enrique Agüera y empieza la de Alfonso Esparza. ** ** ** gomezcarlos79@gmail.com @gomezcarlos79

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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