BREGANDO

  • URL copiada al portapapeles


22 Ene 2013
Jaime Oaxaca El Juli botanea en México Julián López Escobar, El Juli, está botaneando en América, sobre todo en México. Como en España tuvo algunos problemas con la televisión, con su imagen o algo así, las empresas no lo contrataron la temporada pasada como en otros años. La América, como dicen de aquel lado del charco, es buen lugar para resarcir parte de las cornadas a la cartera. De tal forma que en 2013 estará haciendo campaña por estos lares. Se dice que 19 corridas en plazas mexicanas. Salvo Guadalajara donde se lidia el toro serio y la gente es exigente, el resto de los cosos será como si el oriundo de Madrid toreara festivales en España, sólo que de luces. Desde luego, La México es una de las 18. Julián, ni duda cabe, está en un gran momento como torero. Es poderoso, tiene un sitio envidiable y en México es el diestro más taquillero, incluyendo todos los rejoneadores. Desde 1998 que se hizo matador de toros ha sido de los puntales del escalafón español. Y si el año pasado sólo toreó veintitantas fue por cuestiones que nada tiene que ver con la labor en el ruedo Pero el madrileño tiene casta, defenderá su sitio de figura en España, ha solicitado a la empresa sevillana que lo apunte para lidiar los Miuras en La Maestranza. Sin duda una gesta del torero porque Miura es una ganadería de las llamadas terroríficas que de plano las figuras le sacan la vuelta. Julián López ya se comerá los Miuras en la feria abril, por lo pronto anda echando botanita en ruedos mexicanos. Para la corrida 14 de la temporada que se realiza en la plaza México, El Juli pidió para picar unos Fernanditos de la Mora, un platillo bajo en calorías, sin picante, medio insípido, descastado, quizá por falta de apetito ordenó que el plato no estuviera muy servido, sólo apenitas. El encierro fue aprobado por el juez de plaza, la empresa de la plaza México publicó las fotos en su página empezando las protestas, algunas de ellas muy subidas de tono. La empresa y el apoderado de El Juli, decidieron cambiar los fernanditos por unas albondiguitas de Montecristo. El Juli, evidentemente, se ve sobrado con el medio toro y se dio un banquete con la botana. Imposible negar la buena faena que le hizo al segundo de su lote, fue un toro de Fernando de la Mora con el sello de la casa: simplote, sin chiste, descastado, sin bravura. Julián le pegó pases a ese animal que parecía imposible que los tuviera, fueron tres tandas verdaderamente sorprendentes por lo improbable. Al morito se le acabó el gas, Julián sabía que tenía un torito de reserva de Montecristo, pero decidió que de una vez. En un alarde de dominio, se paró cerca de la escasa cornamenta del Fernandito quien con sólo estirar la cabeza podía herir al torero. La clientela se emocionó y jaleó con mucha fuerza. Vale destacar el entradón. Hacía muchos años que no se veía tan repleta La México, poquito faltó para que se llenara totalmente, mérito del coleta madrileño. Total, Julián complació a sus seguidores esforzándose con el medio toro; es evidente el concepto que tiene del público mexicano, acá no tiene necesidad de realizar proezas ni el grueso de la gente se lo apreciaría. Así que, mientras llega el momento de comerse a los Miura, El Juli botanea en México.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

  • URL copiada al portapapeles