Todo un éxito, nacimientos vivientes

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06 Ene 2014
Hoy concluye la instalación de los enormes nacimientos vivientes; acudieron más de 40 mil visitantes a contemplarlos Alina FERNÁNDEZ Corresponsal nacimientoAl pie de la montaña está San Pedro Tlalcuapan, una población perteneciente al municipio de Santa Ana Chiautempan, lugar donde se vivió la ilusión de la Navidad y donde los más de tres mil habitantes ponen todo su empeño para engalanar sus hogares con luces y colocar nacimientos vivientes. Es así como al llegar a esta localidad el calor y la hospitalidad de los tlalcuapenses se siente, de manera especial del 16 de diciembre hasta el 6 de enero, época en la que reciben muchas visitas para admirar su iluminación, adornos y nacimientos vivientes. Cabe destacar que es común ver las casas abiertas para que los visitantes puedan entrar a observar sus nacimientos y adornos, por lo que el acceso comienza desde las 16 horas hasta 1 horas. De acuerdo con datos de los habitantes de este municipio, este año arribaron más de 40 mil visitantes, no sólo de municipios pertenecientes al estado, sino de lugares como: Hidalgo, Guanajuato, Quintana Roo, Guadalajara, Puebla, Monterrey y de otros países como Alemania, Italia y Japón, entre otros. Utilizan animales de verdad Antes de que se quiten los nacimientos, El Popular, diario imparcial de Puebla hizo un recorrido por este lugar y entrevistó a Juan Meléndez Bello, quien es originario de este lugar y coloca junto con su familia un enorme nacimiento viviente, con animales de verdad y una iluminación extensa. Meléndez Bello describió que desde hace cuatro años comenzaron la tradición, aunque en la comunidad ya es una costumbre que tiene más de 50 años. Dijo que la tradición nació desde que la Iglesia católica coloca su nacimiento enorme y a raíz de esto se han ido incorporando nuevas cosas. Narró que cada año se diseña de manera diferente para que a la gente le guste, por lo que se hace una mezcla de tradiciones. Recordó que cuando apenas se inició con la instalación de los nacimientos en la comunidad no se veían tantas luces, sin embargo con el paso de los años y luego de que algunos habitantes que emigraron a Estados Unidos comenzaron a traer este tipo de iluminación, por lo que dijo son “dos culturas, una sola tradición” la instalación del nacimiento del Niño Jesús. Explicó que la mano de obra del nacimiento viviente comienza desde el mes de septiembre, en la que trabajan los seis hermanos Meléndez Bello en conjunto con esposos e hijos, cada quien poniendo su granito de arena, para que el 16 de diciembre sea la apertura hasta el 6 de enero. Además Meléndez Bello precisó que se realiza la tradicional acostada y levantada del Niño Dios. Indicó que este año han sobrepasado las visitas no solo del estado, sino de diversos lugares de la República Mexicana e incluso de otros países. Es así como los cerca de 50 animales son de la familia, en el nacimiento se pueden observar borregos, patos, gallinas, pollos, conejos, pájaros, perros, toros, caballos, por mencionar algunos, además de chozas de paja, corrales, un cuexcomate donde guardan el maíz; todo esto se observa en el patio de la casa de esta familia, misma que está llena de iluminación. Asimismo, reveló que algunos visitantes compran algún animal expuesto en el nacimiento, además destacó que los niños les dan un poco de alimento para que puedan interactuar con las bestias durante su recorrido. Otra característica de este nacimiento es la iluminación con miles de focos, en los que se invierten cerca de cinco mil pesos, sin embargo, lo más costoso es el pago de la luz, ya que se llega a pagar cerca de dos mil pesos por familia, acotó Meléndez Bello. Sin embargo expresó que su satisfacción más grande al seguir esta tradición es sobre todo cuando los visitantes los felicitan por el arreglo y el esmero que pusieron. “Reconocen el trabajo de uno, por lo que es una satisfacción muy grande no sólo como familia sino también del pueblo”, explicó. No obstante, lamentó que hasta el momento no ha habido ningún apoyo por parte de la Secretaría de Turismo del estado, sin embargo se ha difundido la tradición gracias a los visitantes que han ido y dado a conocer esto de boca en boca y también gracias a los medios de comunicación. Finalmente, invitó a que visiten su nacimiento viviente en calle Diego Martín número 46, ya que es el único que tiene animales vivos en la población. Otra propuesta Otro nacimiento que es muy visitado, es el que coloca la familia Ayapantecatl Meléndez, que lo adornan con animales disecados. Una integrante de la familia, Maribel Ayapantecatl Meléndez explicó que la tradición en su hogar comenzó desde que ella acostó El Niño Jesús de la iglesia del lugar y pusieron el nacimiento, por lo que de ahí inició la costumbre, además de que su hermano diseca animales. Fue así como se les ocurrió la idea de hacer el nacimiento de este tipo, refirió En este nacimiento hay cerca de 200 animales disecados, entre los que hay borregos, pollos, cerdos, vacas, caballos y mapaches. Recalcó que todos los animales son de la familia, sin embargo cada año se cambia el diseño del nacimiento, y también van aumentando los animales, mismos que se les debe tratar con mucho cuidado. Explicó que cada año se cambian las series que iluminan su hogar y el nacimiento, asimismo, reiteró que su casa es de las más visitadas, además que sólo se colocan animales de la zona y nunca se ocupan animales que están en extinción. Abundó que pese a que no hay apoyo de Turismo, cada familia invierte en la iluminación de su hogar de acuerdo a su economía. Para concluir invitó a la población en general para que visite la comunidad de San Pedro Tlalcuapan y su tradición de iluminación y nacimientos vivientes, que es única en el estado, con la finalidad de fomentar la unión familiar y vuelvan a creer en lo que es la colocación del nacimiento y allegarse a la religión católica. Cabe destacar que son más de 100 casas donde colocan nacimientos de distintas formas, y en la mayoría se pueden observar distintos tipos de adornos de luz que hacen que luzca iluminada la comunidad, por lo que es así como cada año, desde el 16 de diciembre, comienza esta tradición con un desfile de carros alegóricos iluminados. Igualmente es tradición que las diversas casas abran sus puertas para que los visitantes puedan admirar sus adornos y nacimientos, por lo que también acostumbran vender antojitos navideños, entre ellos la bebida tradicional que es el ponche. Pese a que la comunidad es de clima frío, los visitantes llegan sin importar las inclemencias del tiempo, es así como se prepararán para el próximo año para implementar algo nuevo en esta tradición.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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