La modista del Niño Jesús

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02 Feb 2014
María Josefina refiere que la gente pide desde el clásico ropón blanco de bebé hasta vestimenta de futbolista y de cirujano Alina FERNÁNDEZ Corresponsal Este 2 de febrero, Día de la Candelaria, distintas familias católicas llevan las imágenes del Niño Jesús a la celebración eucarística, donde las pequeñas figuras estrenan un nuevo vestido. De esta manera en las calles del centro de Huamantla se colocan puestos de vestiditos, coronas y sillas para el Niño, como el puesto de María Josefina Salinas Sánchez, quien comenta en entrevista para El Popular, diario imparcial de Puebla, sus experiencias como vendedora de accesorios, oficio que mantiene viva una tradición. Siete años de tradición María Josefina cuenta que ya tiene siete años consecutivos dedicada a vestir cientos de imágenes de Niños Jesús que le llegan en esta temporada, por lo que en esto se refleja que aún perdura mucha fe y se conserva la tradición católica. Expresó que tiene 40 variedades de vestidos como: Niño de los Olivos, Niño de Atocha, Niño de las Rosas, Niño de Tlaxcala, Niño Doctor, Niño Cirujano entre otros. Dijo que los vestidos que más solicitan los clientes son: el Sagrado Corazón de Jesús, Niño de la Salud, Niño del Espíritu Santo, Niño de Tlaxcala y con su ropón o de bebé. Los precios van de acuerdo al tamaño del vestido, oscilan desde 80 pesos y 120 pesos, ya que no sólo son los vestidos sino también los accesorios de acuerdo a la vestimenta, como son ramos, cruces, uvas, zapatos, corona, resplandor, sombrero, etcétera. Las ventas han sido en un término medio, precisó Salinas Sánchez, ya que los días más concurridos son un día antes y el mismo Día de la Candelaria. A pesar de que la Iglesia ya prohibió que las esculturas se vistan de santos o bebés, aún son pedidos en un 30 por ciento, en los últimos tres años se vende más la ropa blanca como ropones o la del Niño de Tlaxcala. La vendedora del centro de Huamantla refiere que ha habido casos de gente que ha pedido traje de futbolista, ya que son muy aficionados a este deporte, pero “no trabajamos este tipo de traje, ya que al igual está prohibido y es falta de respeto”, señala María Josefina. Por otro lado, la familia de María Josefina se dedica también a la restauración de los Niños Jesús. Un negocio seguro Dentro de estos festejos, además de representar una muestra de devoción al llevar a bendecir sus imágenes, también se aprovecha el aspecto económico, ya que encuentran una fuente de empleo al vender los diversos vestidos de Niño Dios, ya que muchos de los creyentes acudirán a comprarle un atuendo a su imagen. Los precios del ropaje han sido elevados debido a que oscilan desde 90 pesos, para el vestido más pequeño, hasta 300 pesos, para el más grande, además de contar con sus accesorios, cifras constatadas en un recorrido que realizó este medio por los diversos puestos de temporada. En estos negocios se cuenta con más de 40 vestidos de Niño Jesús, entre ellos: Niño de los Olivos, Niño de las Palomas, Niño Doctor, Niño de Praga, Niño de la Misericordia, por mencionar algunos. Inclusive, están a la venta aquellos que han sido prohibidos por la Iglesia, como es el caso de cirujanos, vestimentas de santos, ángeles o en algunos lugares hasta de futbolistas. Es así como hay muchas familias que cuentan hasta con seis “niños” en su hogar por lo que no les importa gastar con tal de presentar sus imágenes el Día de la Candelaria en el templo, ya que esto es una tradición, y ante esto muchos otros se aprovechan de la religiosidad. Al ser entrevistados algunos pobladores acerca de estas tradiciones comentaron al respecto: “Cada año visto a mi Niño Jesús y la verdad no me fijo en el precio, sino que lo que importa es que lo lleve a bendecir bien vestido, pero eso sí, cada año debe estrenar una nueva ropa”, comentó María Elena Méndez. Por otro lado, algunos mencionaron al ser cuestionados dentro de esta temática, que cada año optan por vestir sus imágenes con las prendas que ya tienen. Es así como en los diversos negocios un día antes o el mismo 2 de febrero, se pueden ver filas de personas que quieren vestir a su Niño Jesús, con lo que se mantiene viva una tradición dentro de la grey católica en Tlaxcala.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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