Una tradición, restaurar y vestir el niño Dios

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02 Feb 2015
Alina FERNÁNDEZ Corresponsal  En el centro del municipio de Tequexquitla se encuentra el pequeño taller de María Velázquez Rodríguez, quien se dedica a la restauración y vestimenta de Niños Dios, especialmente en esta temporada del Día de la Candelaria. En entrevista para El Popular, diario imparcial de Puebla, la especialista con más de 17 años en el oficio, explicó lo difícil que es esta práctica, ya que se necesita de mucha paciencia, pero conforme pasan los años se vuelve más sencillo. Detalló que a lo largo del año el trabajo es intenso y arduo, ya que se realiza el bordado y se elaboran los vestidos para tenerlos listos en estas temporadas. -¿Qué tan difícil es dedicarse a la restauración de imágenes? “Al inicio bastante por la falta de práctica, lo mas difícil es igualar colores para sacar cada tono de cada niño, ya que todos los niños Dios son de color diferente, los morenitos son los más difíciles”. -¿Desde cuándo se dedica a restaurar imágenes? “Desde hace 17 años”. -¿Con qué material se restauran? “Pintura acrílico, pasta, yeso, pegamento, ligas, pinceles, compresora, agua, brillo y mucha inteligencia”. -¿Qué tipo de pintura es la que utiliza? “Acrílica”. -¿En qué tiempo restaura una imagen? “Según en el estado en el que se encuentren, si solo son retoques en media hora, pero si vienen totalmente rotos en dos días aproximadamente”. -¿En estas temporadas cuántos niños Dios recibe para restaurarlos y vestirlos? “Para restaurar aproximadamente 70 o 80 imágenes, la verdad nunca se ha llevado un conteo exacto”. -¿Qué es lo más común que se le restaura a los niños Dios? “Las manitas, los pies, o la cabeza, ya que son los que más se descascaran por la cera que se les pone cuando los vestimos. -¿A cuánto asciende realizar un trabajo de este tipo? “Se cobra según lo maltratado que esté el niño Dios. -¿Qué tan redituable es este oficio? “No me puedo quejar es un negocio bueno, aunque creo que el trabajo bien hecho vale la pena pagar por ver a su niño nuevamente hermoso. Trato de hacer un buen trabajo, y hasta ahorita todos los que he reestructurado me han gustado. -¿Cuál es su satisfacción al ver terminado su trabajo? “Creo que cada año me quedo muy satisfecha por el buen trabajo que ofrecí, y más viendo a las personas contentas con mi trabajo. Sobre el vestir a las imágenes de niños Dios creo que mis modelos son únicos, ya que yo personalmente diseño, corto y coso a maquina, bordo y saco mis propios modelos”. -¿En cuánto ascienden los vestidos de los niños Dios? “Mis precios también son únicos, ya que yo diseño los modelos”. -¿Qué vestidos de niños Dios son los más solicitados? “Los blancos por ejemplo, ropón, palomas, bebe, y de ahí nos vamos a los clásicos que son abundancia, sagrado corazón, entre otros”.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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