Vinculan a rijosos con tema electoral

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08 Abr 2015
AYOMETLA  Lucía PÉREZ Corresponsal  3D VINCULANVecinos del municipio de Ayometla acusaron que el grupo de inconformes que piden la salida del párroco René Hernández Juárez de la iglesia de la comunidad, sólo persiguen un fin político y sacar algún beneficio durante el proceso electoral. En una reunión celebrada en el zócalo de la ciudad de Tlaxcala, un grupo de habitantes de citado municipio mostraron su respaldo al obispo Francisco Moreno Barrón y al padre René Hernández, solicitando así la apertura del templo, así como la regulación de los servicios. Asimismo, apoyan las denuncias que interpuso la Diócesis a quienes resulte responsables por el cierre de la iglesia y de sus oficinas parroquiales. De hecho, mencionaron que el pasado Jueves Santo unas mil personas de diferentes comunidades que conforman la parroquia de Ayometla salieron a las calles del municipio en lo que llamaron La Marcha de la Paz, para pedir que conciencia al grupo antagonista con el párroco del lugar y buscar una solución al conflicto que se desató el pasado 8 de marzo. En ese sentido, Adriana Tzompantzi Cuatencos e Ismael Morales Zempoalteca, integrantes de los equipos litúrgicos del municipio, mencionaron que están a favor del párroco y de las decisiones del obispo de Tlaxcala. No obstante, Adriana Tzompantzi dijo que “ese grupo de inconformes fueron los que tomaron la parroquia desde el 17 de marzo y no dejan entrar a nadie, queremos la paz en nuestro municipio y queremos que nuestra iglesia sea libre, lo que estas personas buscan son fines políticos porque ya están las campañas electorales y lo que quieren es sobresalir en el pueblo para que tengan más gente y poder”. Incluso, junto con otras personas de la comunidad mencionaron que entre el grupo antagónico hay personas que han trabajado en el Ayuntamiento y en otros cargos de elección popular por diferentes partidos, “¡Son chapulines!”, exclamaron. “Son personas que han trascendido en algunos partidos, son personas que no tienen un trabajo estable, que siempre han estado en el Ayuntamiento, no son personas respetables y les gusta vivir del chisme y la mentira”, detallaron. De esa manera, argumentaron que no existen argumentos reales contra el párroco de Ayometla, mucho menos contra los fiscales del pueblo, “ellos fueron nombrados en el inicio de año y fue hasta dos meses después cuando denunciaron que eran impuestos por el presbítero”, señaló Ismael Morales Zempoalteca. Por eso, sostuvieron que solo es un “capricho” del grupo inconforme el querer seguir con el conflicto, porque no cuentan con pruebas suficientes para exigir a la Diócesis de Tlaxcala que el sacerdote salga de la comunidad.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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