30 de Agosto de 2015 |
| Los vendedores irregulares han tenido que soportar las bajas ventas, el pago de permisos elevados, el decomiso de su mercancía y la persecución de las autoridades Primera de dos partes Lucía PÉREZ Corresponsal Fotos: Archivo Agencias [gallery columns="2" size="medium" ids="113785,113786,113787,113788"] Son parte de nuestro entorno, no usan saco ni corbata, no tienen horario de oficina, tampoco un local establecido, no cuentan con un espacio seguro que los guarezca de las condiciones del clima, están en todas partes, y aunque todos los conocemos de forma legal no existen porque se emplean en el sector informal. Los comerciantes informales son parte de la misma historia y colaboran, quieran o no reconocerlo las autoridades, en el desarrollo de los municipios del estado de Tlaxcala, generan ingresos familiares y muchas veces también empleos. Ellos, los comerciantes irregulares, han aguantado muchas cosas, desde las bajas ventas, el pago de permisos elevados, el decomiso de su mercancía, la persecución de las autoridades y la mirada incómoda de los comerciantes establecidos, quienes los culpan de la disminución en sus ventas y alegan que no compiten en el mercado bajo las mismas circunstancias y los culpan de representar una competencia desleal. Petra Domínguez Ávila, lideresa de comerciantes informales en Santa Ana Chiautempan, Tlaxcala, consideró que el comercio informal “es un mal necesario”, porque genera las condiciones de sobrevivencia para miles de familias tlaxcaltecas. “En Chiautempan el comercio informal es un mal necesario porque da empleo a muchas familias, pero desde hace cuatro años nos han impedido seguir en las calles del centro, nos han echado hasta a los policías para quitarnos y para no permitirnos poner nuestros puestos; y desde que ya no nos dejan estar en las calles se ha perdido la llegada de turismo, porque era por nuestros productos que venían a visitar el municipio, aunque también por los comercios de temporada; ahora a Chiautempan ya no llegan muchos como antes y todo está faltando por el comercio informal. “El comercio informal es la prioridad hasta para el establecido, porque si hay gente en el centro, ellos venden y nosotros también; al final de cuentas el sol sale para todos”, dijo doña Petra. 2011, comienza la persecución contra los informales Desde la administración del alcalde de Chiautempan, Ángel Meneses Barbosa, comenzó la persecución contra los comerciantes ambulantes y de temporada, quienes se establecían en las principales calles del municipio sarapero. De 600 comerciantes informales que había en las principales calles de Chiautempan, entre comerciantes de frutas, verduras, vegetales de temporada, dulces, comida rápida, antojitos, y en temporada invernal gorros, guantes bufandas, artículos navideños, todo lo indispensable para las ofrendas en día de muertos, regalos para el 14 de febrero, 10 de mayo, y Día de Reyes, entre otros, en la actualidad sólo quedó el 25 por ciento, es decir, apenas 150 comerciantes. Mientras que el 75 por ciento restante de los comerciantes informales fueron sacados de las calles, la mayoría eran personas de la tercera edad, quienes obtenían de sus pocas o muchas ventas diarias los recursos para subsistir. Meneses Barbosa “descompuso todo lo de los comercios informales, porque él empezó a cerrarse completamente, no quiso negociar con líderes ni con nadie, porque sabe que las personas de pueblo, las más humildes somos comerciantes no podían pasar a verlos para que ya no pudieran ser representados y hacer y deshacer con los comerciantes ambulantes, empezamos con las señoras que vendían sus nopales, semillas, flores en las calles y empezó a quitarlas; ahí empezó a fallar todo”. Y con la administración actual encabezada por el alcalde, Antonio Mendoza Romero, tampoco han tenido suerte, a pesar de que existía un compromiso entre los comerciantes informales y el entonces candidato de la alianza PRD-PT a la alcaldía de Chiautempan, los cuales fueron olvidados por el edil una vez que llegó al puesto, acusan los propios comerciantes. Pero fue en esta actual administración cuando hasta hubo uso de la fuerza pública municipal a través de un operativo efectuado en el mes de abril de 2014 para que se instalaran comerciantes ambulantes, en atención a un acuerdo de los integrantes del cabildo que tenía como finalidad –según el Ayuntamiento- recuperar la imagen de esta demarcación y reordenar esta práctica. A partir de entonces, “han cerrado los municipales, estatales y federales cualquier oportunidad de trabajar, no quieren ver a nadie en las calles vendiendo, queremos trabajar, que nos hagan caso. El presidente Peña Nieto está diciendo que hay muchos programas y que está combatiendo el hambre y todo, pero ¿cómo le vamos a hacer para llegar a esos programas?”. |