Misión cumplida

  • URL copiada al portapapeles


16 Ene 2016
RODRIGO ROSALES ESCALONA El 8 del presente mes, el presidente Enri­que Peña Nieto, manifestó “Misión cum­plida: lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín El Chapo Guz­mán ha sido detenido”. De acuerdo con autoridades federales, dicen que luego de una exhaustiva inves­tigación, empleando todo tipo de recursos tecnoló­gicos y humanos, se logra una vez más su captura. Sin embargo, en el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos, se han reducido a decla­raciones, a exposición de planteamientos oficia­les que en nada contribuyen a su esclarecimiento, como tampoco llegar al origen “verdadero de esta trágica historia”. Al contrario, el proceso de orga­nizaciones nacionales e internacionales que coad­yuvan son minimizadas en su labor ética. Con el objetivo de magnificar el Caso Chapo, son empleados todos los recursos mediáticos, preten­diendo hacer del momento un acto de propaganda orquestada, con el fin de desviar la atención pública, sobre la crisis económica, la devaluación del peso, la caída del precio del petróleo, la inestabilidad e incre­mento de la criminalidad, la violencia que padece la población; el alto indicie de secuestros y ejecu­ciones. Agregando los feminicidios. Tenemos una nación herida y enlutada, donde los beneficios sociales y garantía de una vida digna van desapareciendo y son secuestrados por tecnócratas que su único interés es el beneficio de capital y de hambre de más poder, sin considerar las paupérri­mas condiciones en las que va quedando el pueblo. Ante la gravedad de la nación, en algunos pun­tos del país, comunidades encuentran que el único recurso de defenderse en contra del crimen organi­zado o de autoridades corruptas, es la autodefen­sa. Para ello forman grupos armados de autode­fensa para defenderse. En algunos casos, cuando las autoridades gubernamentales y policiacas son estáticas o cómplices del mal, es la sociedad quien actúa con forme sus necesidades; en el momento en que atrapan a un delincuente, hacen “justicia por su propia mano”, llegando el caso de asesinar al o delincuentes. Lamentablemente, como en el municipio poblano de Ajalpan, dos hermanos que trabajaban para una encuestadora, fueron con­fundidos con secuestradores y luego asesinados. “La institucionalidad abdicó. La impunidad, inep­titud y corrupción de las autoridades encargadas de garantizar la seguridad de los ciudadanos, así la como abdicación de las instituciones, explican el surgi­miento de las autodefensas en estados como Michoa­cán. Mi lucha no es una guerra contra el Estado mexi­cano, sino contra el crimen organizado”.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

  • URL copiada al portapapeles