Crisis de inseguridad en Puebla

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07 Mar 2016
Carlos Gómez Los hechos ocurridos la semana pasada dejan claro que en Puebla existe una grave crisis de inseguridad. Los cuerpos de las 12 personas secuestradas en el palenque de Cuautlancingo y hallados en el municipio de Calpan, dejaron al descubierto la gravedad de la situación.

Hay más dudas que respuestas claras.

Persiste el extraño silencio por parte del presidente municipal de Cuautlancingo, Félix Casiano, con respecto a los hechos ocurridos la madrugada del 1 de marzo.

¿Por qué la Policía Municipal de Cuautlancingo no avisó a la Policía Estatal, la Policía Federal o el Ejército?

Esa gran duda debe despejarse lo más pronto posible.

Pero hay más de fondo.

Qué tan grave es la inseguridad en la entidad que un comando armado puede irrumpir violentamente en un palenque a media calle de la Presidencia Municipal de Cuautlancingo, llevarse a doce personas, derretirlas en ácido y abandonarlas con total impunidad.

A lo anterior se debe sumar el asalto a mano armado a la familia del periodista Fernando Maldonado –a quien le expreso mi total solidaridad y amistad–. La situación es grave porque la delincuencia organizada ya se apropió de una buena parte del territorio poblano.

Urge que el gobierno del estado tome las medidas necesarias para recuperar el control de la situación.

En las últimas semanas la sociedad poblana ha sido sacudida por 17 feminicidios, una cantidad importante de mujeres desaparecidas, el secuestro y asesinato de 12 personas y el extraño asalto al periodista.

Todos estos elementos no pueden pasar desapercibidos.

No sería mala idea que el gobierno del estado pida apoyo del gobierno de la República para incrementar la presencia de la Policía Federal o del propio Ejército Mexicano.

Ya hay zozobra entre la sociedad por la ola violenta a la que no estaba acostumbrada en la entidad. Así que es tarea del gobierno del estado asumir su responsabilidad y dejar de culpar a las Policías Municipales; deberá actuar en consecuencia contra todos aquellos policías que no actúen por omisión.

Lo peor que nos puede pasar es que ahora las policías municipales estén bajo las órdenes de la delincuencia organizada.

Hay videos que demuestran que ya ocurre así, al menos en el caso del robo de hidrocarburos. Y la actitud de la Policía de Cuautlancingo deja muchas cosas en qué pensar.

Ya no hay tiempo para negar la crisis de inseguridad.

@gomezcarlos79              

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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