Descubrimientos de antaño y Sampha

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Diana Gómez


15 Ene 2017

En esta segunda parte del recorrido de los descubrimientos de 2016, hay un pop mutante que se construye con un sonido análogo y parece tener una delgada capa de Lo-Fi.

Si algo caracterizó al 2016, fue que el sonido sucio continuó en varios géneros pero fue generado más por la voz que por los instrumentos, creando una atmosfera lineal que permitió que todos lo comprendiéramos.

El ejemplo está en Yellow Days, un proyecto de George van den Broek, quien lanzó su EP debut, Good Years; su trabajo es tan claro y exquisito que se disfruta como si se escuchara soul, sobre todo por su gran influencia en Ray Charles y sus notas despreocupadas.

Lo increíble de escuchar el EP de George es notar su madurez sonora, y la confianza vocal que destila en sus canciones, pero tal vez la sorpresa más grande es saber que el autor sólo tiene 17 años de edad. Así que definitivamente Yellow Days hará historia en la música durante los siguientes años.

Pero volando un poco más arriba, encontramos a Bernardino Femminielli con su trabajo Plaisirs-Américains, un álbum canadiense con muchas notas efervescentes y elegantes.

Toda su obra musical la conforma con sintetizadores y un piano de cola que acompaña con su voz parisina y ronca, casi efímera en algunos tracks, pero tan importante que logra colocarse como uno de los descubrimientos más deliciosos de 2016.

Yéndonos a la parte más espesa, encontramos a Savoy Motel con su disco homónimo, que a grandes rasgos cualquier persona que quisiera reseñarlo tendría que recurrir al cliché sobre un sonido setentero. No es para menos, la banda tiene todas las notas traducidas a esa década.

Sin embargo, no es un proyecto que se vaya directo al cajón de los intentos por hacer algo vintage en esta época, de hecho lo singular de Savoy Motel es la destreza en su rock y lo diferente que puede sonar su funk, el cual se entierra en la parte oscura, pero con los mismos instrumentos que pueden hacer música colorida. Se trata de un trabajo irreverente, sin miedo y con unos fabulosos riffs.

Ahora bien, a lo que respecta de este 2017, hay un nombre que resuena y que con seguridad tendrá un trayecto interesante en este año, se trata de Sampha, una idea musical de Sampha Sisay, quien desde 2010 ha trabajado arduamente para la música negra y sus grandes exponentes.

Tales como Kanye West, Drake, Solange y Good Years, con quienes funcionó como una rama cerebral esencial, sin embargo en los próximos meses escucharemos su parte solista como cantautor y productor.

Su obra se centra en sabores más románticos pero que no caen en su propia explotación y exageración. De hecho hace una pausa para que su R&B esté más infestado de un pop tropical con piscas de jazz.

A pesar de que en gran medida, su trabajo como productor para terceros ha tenido una bocanada de éxito en la industria británica, el propósito de Sampa en este año es mantenerse fiel a su romanticismo y su frescura, algo que hizo en 2013 con su álbum Dual.

El primer sencillo que ha lanzado este año es No One Knows Me, una pieza acompañada de su piano y sus letras. Este es el primer escalón de su disco Process, uno que debemos sentarnos a escuchar detenidamente y que promete dejarnos un buen sabor de boca en 2017.

@dianaegomez

Grado académico: Licenciada en periodismo e involucrada en la música y la cultura.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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