La FNERRR de Puebla pide la intervención del Gobernador

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Todos los actores políticos de México coinciden en que la educación es la palanca fundamental para el desarrollo económico y social de nuestro país; por eso, todos declaran también su interés por lograr una educación acorde con las necesidades del país. No hay ningún gobernante que, cuando fue candidato y buscaba el favor popular, no haya mencionado que terminaría con los lastres que hasta ahora tiene nuestro país, destacando, en primerísimo lugar, a la educación, que es determinante en el desarrollo económico del pueblo, la experiencia mundial lo ha demostrado.

Sin embargo, pasa el tiempo y no hay resultados reales. Muy por el contrario, el rezago educativo nos tiene sometidos a otros países con economías mucho más desarrolladas que tienen mejores niveles de enseñanza y, por tanto, mejores resultados educativos. Para la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios "Rafael Ramírez" (FNERRR) la educación es una herramienta fundamental para lograr una patria fuerte económicamente y soberana, pero para lograr este objetivo se deben cumplir con las condiciones adecuadas para que el estudiante pueda desarrollarse plenamente.

Lograr una educación de calidad supone también la consideración de aquellos factores que tienen que ver con el ámbito escolar. El "Panorama de la Educación 2015" de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) afirma que en México tenemos problemas en cuanto a la infraestructura educativa, por ejemplo, dice, el 25 por ciento de las primarias y secundarias del país trabaja en instalaciones adaptadas para dar clases, no en inmuebles construidos con ese fin. El 36 por ciento de las escuelas carece de drenaje, el 24 por ciento no tiene agua de la red pública, el 10 por ciento no cuenta con baños, el 8 por ciento no posee energía eléctrica, el 15 por ciento no tiene sillas para los alumnos, el 10 por ciento carece de pizarrón, el 40 por ciento de las escuelas carece de computadoras y el 61 por ciento no tiene acceso a internet.

Las carencias en la infraestructura educativa se incrementan mientras más pequeña sea la localidad en donde se encuentren las escuelas. Y a todo esto, ¿quiénes son los encargados de atender estas carencias? ¿Quiénes deberían resolver la infraestructura educativa? En el estado de Puebla, los organismos encargados de resolver esta problemática son dos: por un lado la Secretaría de Educación Pública (SEP), encabezada por Patricia Gabriela Vázquez del Mercado Herrera, y por otro lado el Comité Administrador Poblano para la Construcción de Espacios Educativos (CAPCEE), que es encabezado por Jorge Benito Cruz Bermúdez.

La tarea de estos organismos es atender el problema educativo que aqueja a miles de estudiantes en el estado. ¿Y de verdad atienden la problemática educativa? ¿Son congruentes con el discurso que profesan? La respuesta es negativa. Prueba de ello son los datos que proporciona el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) al decir que en Puebla un total de 22 municipios registran mayor porcentaje de analfabetas que la media estatal que es de 8.3 por ciento. Teopantlán, municipio ubicado en el centro del estado y al sur de la capital, es el que registra la mayor tasa de analfabetismo puesto que el 37.4 por ciento de la población carece de habilidades para leer y escribir. La segunda demarcación con mayor tasa de analfabetismo es Zoquitlán, municipio ubicado en la región de la Sierra Negra, donde 37.2 por ciento de la población no sabe leer ni escribir; mientras que Olintla, en la Sierra Nororiental, el analfabetismo es de 35 por ciento; en Huehuetla, en la Sierra Norte, el analfabetismo es de 34.9 por ciento; en Tlaltempan, 34.7 por ciento; y Ahuacatlán, 34.5 por ciento. Y así podríamos seguir…

La tasa de analfabetismo es un indicador relacionado con condiciones básicas en el nivel de bienestar de la población. Una persona analfabeta se encuentra al margen del desarrollo de una sociedad.

Analizando todos estos datos tan aterradores que laceran día con día a miles de estudiantes, desde hace varios años la FNERRR se ha dado a la tarea de realizar oficios y presentar pliegos petitorios en la SEP y en el CAPCEE, pidiendo que se construyan aulas, sanitarios, laboratorios multidisciplinarios, laboratorios de informática, talleres, bibliotecas, bardas perimetrales, plazas cívicas, becas, mobiliario, pintarrones, mesas, archiveros, sillas, entre otras demandas para que los jóvenes desplieguen sus talentos.

La única respuesta que hemos encontrado es que "no hay recurso". Los jóvenes organizados no estamos de acuerdo con la política de oídos sordos cuando se trata de atender las demandas de los estudiantes humildes del estado. En primer lugar porque es incorrecto y un abuso que para las campañas políticas, por ejemplo, sí haya siempre dinero y los ríos de monedas corran sin encontrar diques que los frenen, mientras que para las demandas de los humildes, en este caso de los estudiantes pobres, la respuesta siempre sea negativa. Y del "no hay recursos" no sacas a los funcionarios. Todo mexicano, por muy humilde que sea en su condición educativa, sabe que esto que digo es enteramente cierto y coincidirá conmigo en que se trata de un abuso del poder político. En segundo lugar, porque mientras se le siga negando el apoyo real y en serio a la educación no dejaremos de ser vasallos de los intereses extranjeros y estaremos siempre sometidos a su entera voluntad; no hay prácticamente necesidad de argumentar esto a la vista de nuestros actuales problemas con el presidente norteamericano Donald Trump. Ya deberíamos haber aprendido la lección.

Por eso, nosotros no cejaremos en nuestra lucha y pedimos, ahora, la intervención oportuna del gobernador Antonio Gali Fayad, para que nuestros pliegos de demandas sean solucionados de forma positiva. Podemos revisar demanda por demanda, escuela por escuela, zona por zona, y verá que en ningún caso estamos hablando de cosas innecesarias para las escuelas. Todas son urgentes y necesarias.

El artículo 3 de nuestra Constitución otorga el derecho de toda persona a recibir educación gratuita de calidad, y es obligación del Estado garantizar la calidad en la educación de manera que los materiales y métodos educativos, la organización escolar, la infraestructura educativa y la idoneidad de los docentes y los directivos garanticen el máximo logro de aprendizaje de los educandos. Los estudiantes adheridos a la FNERRR pedimos que se respete y haga cumplir la Constitución Mexicana de los Estados Unidos Mexicanos. Ni más, ni menos.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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