Horizontes

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Tere MORA GUILLÉN


01 Ago 2017

Todo parece indicar que algún día habrá de edificarse el consabido muro fronterizo entre México y los Estados Unidos. Sabemos que la Cámara de Representantes norteamericana aprobó en días recientes un plan presupuestario para el año fiscal 2018, que considera mil 600 millones de dólares que solicitó la Casa Blanca para iniciar su construcción.

Hasta el momento el muro fronterizo que habremos de pagar los mexicanos, según Trump, no pasa de ser una amenaza constante, un asunto de chacota para el carácter bullanguero del mexicano, hasta un punto pintoresco tanto para muralistas, artistas y comediantes.

Sin embargo con 235 votos a favor y 192 en contra, la cámara baja aprobó el plan presupuestario de 788 mil millones de dólares para financiar durante el año fiscal 2018 los departamentos de Defensa, Veteranos y Energía, entre otros. Los republicanos incluyeron el proyecto del muro dentro del presupuesto para el Departamento de Defensa, con el propósito de forzar a los demócratas a votar a favor del muro.

El muro desde luego representaría un mayor riesgo para los miles de migrantes que diariamente intentan llegar a Estados Unidos lo que no es nuevo. Desde 1994 la nación gobernada hoy día por Trump, ha instalado vallas que hoy alcanzan 1.050 kilómetros de la frontera, y eso ha hecho que los inmigrantes deban buscar pasos más remotos y arriesgados.

Difícil imaginar que en el desierto, las temperaturas de día pueden superar los 50ºC y por las noches llegar a puntos de congelación. Además el río Bravo es uno de los más caudalosos y cruzarlo implica un riesgo alto.

En la actualidad, EE.UU. tiene 21.000 agentes fronterizos, un 518% más que hace dos décadas, esto conforme al Reporte del Estado de la Frontera, elaborado por el Centro Wilson, el Colegio de la Frontera Norte y el Centro Norteamericano de Estudios Transfronterizos.

Expertos señalan que un muro de cuatro metros de altura como sugiere Trump, no garantiza la seguridad para ambas naciones, ya que los narcotraficantes han encontrado una y mil formas de evadir a la autoridad, valiéndose de: catapultas, cañones, rampas y drones.

Lo que si se ha evaluado es el daño ambiental y ecológico que provocaría el muro. Decenas de especies serían amenazadas, conforme a estudios que se han realizado.

Ahora bien, la economía también sería afectada. Cada día cruzan la frontera unos 300.000 vehículos y un millón de personas que trabajan, estudian, comercian o visitan por turismo el otro lado. Asimismo15.000 camiones de transporte pasan por ahí cotidianamente. El intercambio comercial en la frontera es de US$1.000 millones diarios.

Por lo anterior, vemos que las soluciones más que físicas deben basarse en una mayor cooperación, tecnología, intercambio de información, negociación y lazos de amistad entre México y los Estados Unidos. El mundo hoy día clama por derribar barreras de todo tipo, pugna por la comprensión, entendimiento y buena voluntad en el concierto de las naciones.

Tere_mora_guillen@yahoo.com.mx

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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