De las palabras a los hechos

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Carlos SÁNCHEZ


03 Ago 2017

Uno de los problemas más graves de la administración pública es, sin duda, la falta de programas y proyectos precisos para solucionar los males del país, lo que genera anarquía en la inversión del gobierno, el desperdicio de recursos (por decirlo de manera amable), favoritismos, beneficios a intereses privados, corrupción, etcétera; así sea poco o mucho el dinero en los planes y programas sin claridad ni objetivos precisos o metas cuantificables.

Ahí están los "grandes proyectos" de las administraciones federales para acabar con la pobreza: ninguno la ha reducido, muy por el contrario ha crecido; los planes para evitar el crecimiento anárquico de las ciudades o los intentos de detener el deterioro ambiental, etcétera, etcétera.

Esta problemática tiene su origen en la desigualdad social y económica, en la ambición desmedida de los que tienen poder económico y político, en la explotación de la fuerza de trabajo y en el grotesco individualismo de la sociedad actual.

Si a lo anterior le agregamos que los gobiernos federales, estatales y municipales sólo duran seis y tres años, y si le añadimos la "alternancia política", resulta que cada cambio de gobierno hay nuevos equipos con sus particulares intereses, que implican nuevos planes y proyectos para el desarrollo de una nación o de un estado o de un municipio, con su consecuente rechazo a los que ya se operaban, y se reinventan nuevos programas que muchas veces nada tienen que ver con los anteriores.

Muy lejos del interés de los partidos políticos ha quedado la planeación de un desarrollo equitativo y sustentable, que se origine de un diagnóstico profundo y objetivo, y que prevea la total satisfacción de las necesidades básicas de la población.

Pero esta planeación sólo la puede realizar un estado democrático, una autoridad comprometida con la población, surgida de las necesidades y demandas de las mayorías, con soluciones a corto y largo plazo, y metas medibles.

A diferencia de la mayoría de los partidos políticos, Antorcha sí ha llevado a cabo este diagnóstico y puesto en marcha las soluciones en los municipios que gobierna. Tenemos experiencias importantes de proyectos exitosos de un desarrollo equitativo y sustentable, que han logrado erradicar la pobreza extrema, el analfabetismo, la falta de escuelas, la falta de centros de salud, que han cubierto al cien por ciento de los servicios básicos de sus habitantes, y esto ha sido posible gracias a la participación de las mayorías en los planeación y desarrollo de la inversión pública, estos municipios son totalmente comprobables sus logros y están a la vista: Tecomatlán y Huitzilan de Serdán, en el estado de Puebla, o Chimalhuacán en el Estado de México, los tres son producto del trabajo del Movimiento Antorchista y tienen un gobierno de más de 20 años de ediles afines, donde se ha seguido en forma continua un proyecto sustentable.

Por lo anterior, es muy importante el planteamiento que ha hecho la profesora Hersilia Córdova Morán, diputada federal plurinominal y líder del antorchismo en el Distrito XIII, para convocar a los ciudadanos atlixquenses a un foro para hacer un diagnóstico del municipio de Atlixco. A este evento, le ha llamado De las Palabras a los Hechos y creemos que será exitoso por lo que diré a continuación.

Primero. La profesora Hersilia fue parte del experimento exitoso de Tecomatlán, como autoridad y como ciudadana, ideó y realizó proyectos educativos y culturales, a nivel nacional como las Espartaqueadas, es la autora del cambio académico más ambicioso denominado Meceteco en la educación básica y bachillerato a nivel estatal, fue promotora de una de las ferias más grandes y espectaculares de la Mixteca poblana en Tecomatlán, es la fundadora de la organización Antorcha Magisterial a nivel nacional que agrupa a miles de maestros de todos los niveles y, recientemente, en su informe como diputada declaró que gestionó 239 millones de pesos para el Distrito XIII y para el municipio de Atlixco 80 millones; además, ha destacado como una luchadora social de toda la vida en favor de las clases pobres.

Segundo. La profesora no sólo es una incansable promotora del desarrollo, sino también es líder de masas del pueblo trabajador, a quienes guía y escucha, que sabe de sus carencias y necesidades y lucha con ellos; por lo tanto, un proyecto de desarrollo acorde con las demandas de las mayorías es un objetivo de este foro, además que sería el pueblo quien a través de sus líderes y representantes apoyarían las conclusiones del foro.

Tercero. El Movimiento Antorchista tiene ya experiencia probada en el desarrollo de pueblos y municipios acreditados, incluso premiados internacionalmente y reconocidos como Tecomatlán, Chimalhuacán y últimamente Cuayuca de Andrade.

Cuarto. El Movimiento Antorchista es la única organización popular que ha formado un grupo de jóvenes talentosos, con estudios de postgrado en el país y en el extranjero, como economistas, urbanistas, agrónomos, historiadores, biólogos, médicos, matemáticos, etcétera, con capacidad para hacer estudios de diagnósticos y programas de desarrollo en todo el país.

Quinto. La profesora Hersilia ha establecido que los resultados del foro De las Palabras a los Hechos servirán a la organización antorchista del municipio de Atlixco como pliego de demandas para exigir a los que gobiernen, sea quien sea, el cabal cumplimiento del proyecto, como una necesidad básica, científica y democrática.

De las Palabras a los Hechos será un foro y una experiencia importante para los ciudadanos que realmente se interesen por Atlixco y su futuro, seguramente se escuchará a todos y de su participación saldrán proyectos y programas que orientarán el gasto público para el bien de las mayorías.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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