Horizontes

  • URL copiada al portapapeles

Tere MORA GUILLÉN


15 Ago 2017

Una vez más con sus declaraciones Trump pone a temblar ahora a Latinoamérica. Al parecer los esfuerzos que por ocho años realizara Barak Obama, por ubicar a Estados Unidos como socio de la región, fueron en vano; esto luego de las declaraciones del actual presidente de los Estados Unidos en el sentido de que Venezuela no está muy lejos, y la gente está sufriendo y muriendo: -"Tenemos muchas opciones para Venezuela, incluyendo una posible opción militar si es necesario".

La última intervención militar de Estados Unidos en la región fue hace 28 años cuando en la denominada Operación Causa Justa, George W. Bush autorizó la invasión de Panamá y capturó a Manuel Noriega.

Es verdad que cuesta trabajo ver las escenas de Venezuela que de un tiempo acá nos presentan las cadenas de televisión, niños, jóvenes, y adultos padeciendo a causa de un dictador, que ni siquiera es venezolano.

Sabido es que los desaciertos de un gobierno democrático se resuelven por vía democrática, la cual será tanto más consistente cuanto menor sea la interferencia externa. Sin embargo lo que está en juego son las mayores reservas de petróleo del mundo existentes en Venezuela.

Para el dominio global estadounidense, es crucial mantener el control de las reservas de crudo del mundo. Cualquier país, por democrático que sea, que tenga este recurso estratégico y no lo haga accesible a las multinacionales petroleras, en su mayoría norteamericanas, se pone en el punto de mira de una intervención imperial. Por ello es entendible nos guste o no, que Trump tenga en la mira a Venezuela y pese a la tensión que prevalece entre ambas naciones, Venezuela exporta un promedio de 700.000 barriles diarios de crudo al mercado estadounidense.

Por lo pronto el gobierno de México ha rechazado el riesgo del uso de la fuerza que ha sugerido el presidente de los estados Unidos, para solucionar la crisis que vive aquella nación. Esto en apego a las normas y principios del derecho internacional contemplados en la carta de La organización de las Naciones Unidas, y en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Nuestro país ha expresado su rechazo al uso o amenaza al uso de la fuerza en las relaciones internacionales y ha manifestado que la crisis en Venezuela no puede resolverse a través de acciones militares, internas o externas.

Hasta ahora Chile y México se han manifestado en contra de que Estados Unidos realice intervención alguna en el citado país.

Qué mejor que hacer un llamado al diálogo y negociación con la oposición y liberar a los presos políticos.

La comunidad internacional debe acompañar vía pacífica una negociación, y verificar el cumplimiento de acuerdos en Venezuela.

México a través de la OEA intentó llegar a un documento unánime de las naciones en aras de encontrar una salida a la crisis venezolana. Sin embargo países del caribe y aliados de Venezuela como es el caso de Bolivia se niegan a ello. Cuando hay intereses materiales como el petróleo, prevalece la sinrazón y cada vez tristemente, es más difícil vislumbrar una solución pacífica al conflicto.

Tere_mora_guillen@yahoo.com.mx

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

  • URL copiada al portapapeles