"Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados"

  • URL copiada al portapapeles

Patricia REYNA ONTIVEROS


Diciembre 10, 2017

En esta ocasión esta columna contendrá algunas frases que se le adjudican al científico más importante del siglo XX, Albert Einstein: "dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo".

Hace más de tres décadas, como consecuencia del cambio de modelo económico y la integración de México al proceso económico, tecnológico, político, social y cultural de globalización, se han suscitado una serie de cambios, tanto en la organización del poder, como en reformas legislativas que, en un inicio, estaban orientadas a integrarnos al libre mercado, buscando alcanzar parámetros comunes en varias materias, entre las que destacan el comercio exterior, la competencia económica, la inversión extranjera, la propiedad industrial, la metrología, la normalización y el fomento industrial, principalmente. El desarrollo económico fue confiado a las fuerzas del mercado, demostrando con múltiples declaraciones, abundantísima publicidad, y con variados actos de ineficiencia del propio gobierno, la necesidad ineludible de aplicar el nuevo sistema, cuyos resultados se expresarían cabalmente en un futuro que exige paciencia, si la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte -impuesta recientemente por el gobierno de los Estados Unidos de América- no nos deja sin futuro alguno. Desde entonces las reformas no se han detenido y van desde las adiciones o cambios constitucionales, hasta la creación de muchos nuevos organismos y regulaciones.

Resulta ineludible realizar una valoración así sea a simple vista de las "reformas estructurales", (segundas), basándonos en la realidad que ahora vivimos.

Es obligado comentar las declaraciones del exgobernador del Banco de México, Agustín Carstens, que durante su gestión convirtió lo que se tenía por una pulmonía para el país, en un "catarrito" -se entiende que por considerar que la situación económica era de excelencia- para decir, cuando dejó el empleo (noviembre de 2017), que México, "podría estar arañando el primer mundo en 10 años. No es una meta descabellada, pero nos tenemos que aplicar en seguir insistiendo en que la economía sea más productiva, mejoren los derechos de propiedad y no sacrifiquemos la estabilidad macro que ya hemos conseguido". Einstein decía que "locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados", para el caso de México, la gestión pública en México, apenas y van 30 años de reformas y de promesas que "estas son para ingresar al primer mundo"… vamos a seguir intentándolo, una y otra vez, mientras las reformas solo beneficien a un grupo selecto, nuestros "preparadísimos" cuadros en el poder dirán que está bien, que vamos a seguir insistiendo en lo mismo, ¿por qué no otros 30 años?, así la desigualdad brutal que se exacerba cada vez más, seguirá aumentando y se irán sumando a la cifra de pobres (que a decir por el Subsecretario de Desarrollo Social, 50 millones no son tantos).

Dentro de las reformas que se implementaron desde hace treinta años, estaban la instauración de las administradoras de fondos para el retiro. Este año, como ejemplo del buen camino del cambio estructural al que nos estamos refiriendo, las administradoras de los recursos para retiro de los trabajadores obtienen cada año ganancias de millones de pesos, por ejemplo este año Carlos Ramírez Fuentes, presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR), informó que las plusvalías acumuladas para septiembre del 2017, suman 30 mil millones de pesos , pero… en promedio se entrega a los que generan los fondos, una pensión de dos mil pesos mensuales. La solución que propone el presidente de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro es obligar a los trabajadores a pagar el doble, para que –ahora sí- "puedan recibir una pensión digna".

Resulta del máximo interés, considerar otras opiniones, sobre todo al considerar el uso y el abuso que se hace de la frase "viejas recetas que no nos han funcionado", refiriéndose únicamente al pasado anterior a las "reformas estructurales", siendo que más de treinta años de lo mismo para tener la posibilidad de "arañar el primer mundo" y duplicar la carga económica a los trabajadores para que, ahora sí, tengan una pensión digna; utilizando dos ejemplos muy actuales; suena a receta que no nos ha funcionado - los cambios en la legislación que dieron autonomía el Banco de México y crearon la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro y la justificación de que se dio para operar estos cambios, las opiniones que se dieron en contra y los resultados son imposibles de no considerar para darnos cuenta si vamos por buen camino, aunque se insista que "lo bueno cuenta y cuenta mucho", aunque a decir de Einstein… "no todo lo que cuenta puede ser cuantificado, y no todo lo que puede ser cuantificado cuenta".

Imposible no anticipar que las ganancias de las Afores, con pérdidas para los trabajadores, no son ni con mucho, un buen resultado, ni se previno a los trabajadores que esto ocurriría, sino que se dijo que sería lo contrario.

Para intentar imaginar de algún modo las ganancias de las Afores en forma gráfica y cuanto son treinta mil millones de pesos pensemos que si ponemos en línea, una tras otra, esa cantidad, en monedas de un peso, daríamos la vuelta a la tierra; en el ecuador; más de quince veces. ¿Qué tan doloroso resultaría que la pretendida solución del presidente de la CONSAR resulte finalmente en ganancias para la Afores de más treinta veces el perímetro de la tierra en monedas de un peso?

preyna@itesm.mx

*Profesora de tiempo completo del Departamento de Derecho y Relaciones Internacionales. Escuela de Negocios, Ciencias Sociales y Humanidades. Tecnológico de Monterrey

  • URL copiada al portapapeles