Todo tiene un comienzo, solo elige la versión que quieres ser

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Aparentemente ahora resulta más fácil relacionarse y hacer amigos. Las negociaciones, el comercio y hasta conocer personas de otro país resultan ser posible con tan sólo dar un enter. La decisión toma segundos y la etapa bochornosa, los nervios de entrevistarse frente a frente han quedado atrás porque la pantalla ayuda al anonimato. Éste se presenta como un telón que ayuda a esconder esa identidad que te limita a ser en la vida real esa persona que te atreves ser en la web.

Las redes sociales y el sitio cibernético en verdad se han convertido en un espacio en donde las personas pueden expresarse libremente, ejercer ese derecho y esa libertad. Sin embargo, todo exceso resulta estar viciado, el exceso de libertad mal ejercida nos lleva a la imprudencia resultando en daño hacia otros. En otras palabras, es muy dado que las personas ahora, se tomen unos segundos para opinar sobre noticias sin antes corroborar la veracidad de esta, opinan a la ligera sin considerar los efectos o consecuencias que se puedan producir.

Las redes sociales están plagadas de evidencias sociales, apuntalando la moralidad extrema y distorsionada con aquello que se considera moda, una moda que imponen unos cuantos y que una gran mayoría secunda sin razón alguna. ¿Qué tipo de criterio siguen las redes sociales? La superficialidad, la creación de avatares, ese anonimato que permite la ligereza de opinión por saberse encubierto, todo ello han propiciado un abuso, un exceso de libertad de expresión, cayendo así en el prejuicio absurdo, la discriminación, el señalamiento, tal pareciera que estuviésemos en una cacería tecnológica.

La falta de criterio racional, la virtud en el actuar, la dilucidación conforme a un parámetro metódico ético, han llevado al absurdo a las generaciones simpatizantes de la web. Existen personas que han perdido sus empleos por un escándalo en redes, la simpleza con la que se juzga un video o una fotografía en verdad daña al sujeto que se evidencia. Se reconoce que la humanidad está en constante cambio, que éste debe existir para el progreso y evolución de nuestra raza; la tecnología es parte de ello, pero no se está sabiendo utilizar. La tecnología no es incorrecta, lo incorrecto recae en el empleo de ésta. El objetivo de la tecnología va más allá de comunicar lo que estás desayunando o si estás esperando en la fila para pagar cualquier servicio, el espacio cibernético puede y debe utilizarse para hacer comunicaciones efectivas, coherentes, útiles y sobre todo para transmitir información fidedigna. Se debe pensar antes de compartir un comentario ajeno, comienza investigando la veracidad de lo que lees, y así comenzarás a crear un perfil útil, interesante y confiable.

Es tiempo y es necesario que la persona que se proyecta a través de ese avatar cibernético  sea una versión mejorada de aquella que está detrás de la pantalla. En una oportunidad y con la continuidad con la que se participa en este tipo de espacios, esa conducta mejorada, crítica, selectiva y útil se volverá hábito, el cual se proyectará en tu actuar fuera de la red. Todo tiene un comienzo, tú eliges si sigues alimentando la peor versión de ti mismo o apuestas por algo mejor, honestamente cualquiera de las dos se materializará en tu vida misma y qué mejor que sea la primera opción.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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