¿Por qué el populismo es tan peligroso?

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Hoy cuando nos encontramos a dos meses de elecciones en México, muchos nos preguntamos por quién deberíamos votar para presidente de nuestro país, por los próximos 6 años, o qué alcalde será mejor, o sí realmente los senadores y diputados por los que votemos nos representarán como ciudadanos; porque al escuchar o ver noticias sobre los partidos políticos, los discursos de los candidatos y las acciones de gobierno, surgen muchísimas dudas sobre la veracidad de la información y propaganda política que nos brindan los periódicos, revistas, noticieros de radio, televisión, y principalmente las redes sociales pues en lugar de darnos mayor claridad, nos amplían nuestras dudas sobre las propuestas de los candidatos.

Estas dudas surgen porque a través de los años hemos sido engañados y manipulados por los gobiernos en turno del partido que sea, es decir hoy muchos no creemos en los partidos políticos porque tanto los partidos viejos como los de reciente formación, simplemente no buscan el bienestar de los ciudadanos, sino los del propio partido y de sus afiliados, hace más de 12 años existía un solo partido que permaneció en el poder durante 70 años. Hoy en día hay más partidos y alternancia en el gobierno, sin grandes cambios en su gobierno, sobretodo porque siguen sin resolverse dos graves problemas la corrupción y la impunidad.

Ninguno de los candidatos va a resolver estos problemas y mucho menos en seis años, porque esta es una tarea ciudadana que nos atañe a todos, pues se trata de principios, valores, civilidad y un verdadero amor por nuestro país. Por eso cuando los candidatos nos expresan un plan de gobierno con un ¿Qué hacer? ¿Cómo? ¿Cuándo? y con ¿Qué? les falta la esencia verdadera de su plan… que es el ¿Por qué? Un ¿Por qué? que trasmita e inspire sin engaño, ni mentiras, porqué quieren tener y utilizar el poder, todos van a decir porque quieren a su país, que buscarán lo mejor para México que lo quieren ver transformado y trascendiendo pero el problema es que ya no les creemos.

Seguramente nuestras dudas seguirán y quizás nadie nos las resuelva lo que sí es una realidad es que debemos ejercer nuestro derecho a votar… ¿Por quién? Por el menos malo, claro que no, qué clase de país somos sí no ponemos a los mejores candidatos para seleccionar a los que mejor nos representen y si dudamos sobre la veracidad de los partidos analicemos a los candidatos como individuos, por su desempeño, conocimientos y experiencia, por sus principios y valores, por el ejemplo que dan en su familia y a la sociedad, por la calidad y probidad de las personas que los rodean, por su claridad de pensamiento, por la profundidad y realidad de sus palabras, por aquel que hable con la verdad, por el que quiera ver transformado a México para bien de todos y tengamos siempre presente que este país trascenderá sólo con la participación de los mexicanos, cualquiera que sea nuestro campo de acción donde estemos contribuyendo con nuestro grano de arena para que las próximas generaciones hereden el México, competitivo, fuerte, rico, poderoso y justo que seguramente llegará a ser si nosotros verdaderamente nos lo proponemos. 

 

* Maestra por el ITESM-PUEBLA

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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