Los gobiernos de EU y China evitarán una guerra comercial

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El pasado 8 de marzo, Trump anunció el establecimiento de dos nuevos aranceles a China, particularmente, sobre el acero, de 25 por ciento y el aluminio 10 por ciento, además de promover reducir el déficit comercial con China en 25 por ciento (El Financiero, 26 de abril de 2018). Por lo que China amenazó con imponer impuestos sobre 128 productos estadounidenses, equivalente a 50 mil millones de dólares en exportaciones estadounidenses. En general, la respuesta de China fue intentar incorporar aranceles sobre los bienes y las ramas que representan el comercio superavitario entre Estado Unidos (EU) y China, mayoritariamente sobre la industria primaria como las exportaciones de soya, fruta fresca y carne de cerdo. Aunque entre los productos con mayores volúmenes de exportación desde EU hacia China también están los productos de la industria aeroespacial. 

El 22 de marzo de 2018, apelando a la sección 301 de la Ley de Comercio de Estados Unidos, el titular del Departamento de Comercio estadounidense comenzó una investigación sobre las prácticas desleales de comercio por parte de China. Este proceso legal busca solicitar a los órganos internacionales correspondientes, como la Organización Mundial de Comercio, imponer sanciones en materia comercial a China. En un documento de 182 páginas, la denuncia busca que un grupo de productos chinos sea sujeto a un amplio esquema arancelario con la finalidad de incorporar a China a un comercio justo y equitativo. El proceso consiste en realizar una amplia auscultación de 60 días y con ello estimar una serie de aranceles que reflejen un comercio no de "estúpidos" como lo clasificó recientemente Donald Trump.

Entre las denuncias más destacadas por parte de Estados Unidos sobresale que el gobierno de China ha obligado a las empresas norteamericanas, que deseen producir dentro de China, a transferir tecnología al país asiático, hecho que ha propiciado un problema de violación de derechos de propiedad intelectual por parte de ciertas empresas chinas. Además, el esquema arancelario del comercio de autos, que es uno de los más representativos en términos de comercio internacional entre Estados Unidos y China, es la clara muestra de un comercio no equitativo. Mientras Estados Unidos impone un arancel sobre los autos importados desde China de 2.5 por ciento, el arancel de exportación de un auto de EU hacia China es de 25 por ciento.

Por otra parte, el crecimiento del déficit comercial de Estados Unidos con China ha conducido a debatir, entre otros elementos, la viabilidad económica de un país altamente deficitario y que, al mismo tiempo, mantiene la moneda de reserva internacional por excelencia, como es el caso de Estados Unidos. Una relación que incluso ha sido nombrada el Dilema de Triffin (por el economista Robert Triffin, quien, desde los años 70, observó un vínculo entre el desempeño del déficit comercial de EUA y el dólar como moneda líder de reserva internacional). Dilema que EU ha logrado sortear por tener un "exorbitante privilegio" (en palabras de Valery Giscard, ministro de finanzas de Francia de 1962 a 1966), el cual hoy en día se puede afianzar tanto por el volumen de exportaciones que China realiza hacia EU y la cantidad de títulos de la reserva federal que el país asiático puede adquirir a través de los dólares recibidos por la compra de sus mercancías. Hecho que determina una relación de codependencia entre Estados Unidos y China.

Una guerra comercial resultaría en altos costos para ambos países. Estados Unidos debería buscar otras fuentes de financiamiento a su modelo de crecimiento apoyado en el crédito y la deuda, y China debería encontrar otros mercados con la "capacidad" de compra de Estados Unidos. Cabe mencionar la correlación que se presentó durante los meses pasados entre el desempeño de los índices bursátiles de Wall Street y las noticias de la potencial guerra comercial Estados Unidos y China. Por lo que, cabe esperar que las relaciones comerciales se estabilicen una vez consolidado un régimen arancelario lo más equitativo posible entre las dos potencias económicas.

Fuente: El Financiero. (2018, 26 de abril). China, el elemento "sorpresa" que está apresurando la negociación de TLCAN. Recuperado de http://www.elfinanciero.com.mx/economia/china-el-elemento-sorpresa-que-esta-apresurando-la-negociacion-del-tlcan

 

*Profesor Tiempo Completo Facultad de Economía UNAM

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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