¿Autosuficiencia Alimentaria 2.0?

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En el ámbito de la innovación existe un principio según el cual, al momento de identificar propuestas de valor, se deben considerar todas las ideas. En la fase de identificación, no se debe anteponer la factibilidad o viabilidad del proyecto, sólo se tiene que dejar volar la imaginación. Tal vez esto se debe de tener presente al momento de analizar la propuesta de encaminar a la economía a una autosuficiencia alimentaria.

La propuesta de autosuficiencia alimentaria nos hace pensar indubitablemente en el modelo de sustitución de importaciones que vivió México en los años cincuenta ysetenta. Habrá que recordar que fue un periodo de auge económico en el que México logró tasas de crecimiento del PIB de 6 por ciento en promedio. Se desarrollaron y fortalecieron muchas industrias. El hecho de que dicho periodo de auge haya terminado con la crisis de la deuda en 1982 no necesariamente puede atribuírsele al modelo. Hay que recordar que los gobiernos triunfalistas de Luis Echeverría y López Portillo le apostaron a la abundancia del petróleo y al alto precio que éste último presentaba en los mercados internacionales para endeudar al país. Cuando las condiciones favorables se revirtieron, entonces se generó el problema de la presión en el tipo de cambio y la imposibilidad de pago de la deuda. Lo que nunca sabremos es qué hubiera pasado si la riqueza del petróleo, hubiera sido acompañada de una inteligente estrategia de inversión en formación bruta de capital, aumento de la productividad y finanzas públicas sanas.

Uno de los principios fundamentales del libre comercio es que favorece el aumento de cantidades disponibles en el mercado a un menor precio, debido entre muchos otros factores a la ventaja comparativa, las economías de escala, el ciclo de vida del producto, el outsorcing, etcétera. Lo anterior lleva a un comercio intra-industrial que aprovecha lo mejor de las condiciones entre las economías que realizan comercio internacional. Hasta ahora el modelo había funcionada gracias a la apertura comercial generalizada entre muchos países, pero sobre todo por parte de su principal promotor y mayor jugador, los Estados Unidos.

Sin duda la fórmula se tiene que adecuar en el momento en el cual este gran jugador del comercio internacional decide virar su postura respecto al comercio internacional y retomar los aranceles y las barreras de protección, por ejemplo, salirse de acuerdos comerciales importantes como el TPP, establecer aranceles al acero y renegociar el tratado de libre comercio de América del Norte con una fuerte amenaza de cancelarlo. Aun cuando México ha realizado tratados de libre comercio con otros países, sin duda el comercio con Estados Unidos sobrepasa, por sí solo, a todos los demás tratados juntos. Si este socio comercial se volcara a las barreras comerciales, México enfrentaría un severo problema de suficiencia alimentaria por la alta dependencia que tiene de los productos que importa de dicho país como el maíz. Es por ello que, pensar en una autosuficiencia alimentaria, en el contexto actual de desarrollo tecnológico, una Organización Mundial de Comercio consolidada y múltiples bloques comerciales, permitiría el surgimiento de una autosuficiencia alimentaria 2.0.

La autosuficiencia 2.0 debería estar enfocada en aumentar la inversión fija bruta en el sector agrícola, los centros de desarrollo tecnológico para la agricultura y la ganadería, el emprendimiento, y la profesionalización en el sector, todo lo anterior con el objetivo de aumentar la productividad. Si lo anterior se logra, no conlleva eliminar las importaciones, sino tener una base de comercio más sólida, no depender absolutamente de los vaivenes del contexto internacional.

Así como se analizan las nuevas propuestas de valor en la innovación, se debe de analizar la posibilidad de un enfoque de autosuficiencia alimentaria incorporando lo mejor del desarrollo interno, la innovación tecnológica, y lo que se ha logrado en la eliminación de barreras arancelaria. No se debe descartar sólo por su viabilidad y factibilidad percibida, se debe de analizar en busca de las ventajas sin dejar de cuidar las posibles desventajas. 

* Profesor de Tiempo Completo del Tecnológico de Monterrey en Puebla

enriquen@itesm.mx

Las opiniones vertidas en este espacio son responsabilidad del autor y no reflejan el ideario del Tecnológico de Monterrey en Puebla.

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