Martes 19 de Junio de 2018

Hagamos juntos un ejercicio de imaginación. Suponga que tiene 30 mil millones de lo que sea: frijoles, garrafones de agua, casas, cabellos, celulares, juguetes, focos, tornillos, litros de leche, tortillas, ladrillos, piedras, focos… de lo que sea. No es fácil visualizarlo a la primera.

Ahora imaginemos 30 mil millones de pesos, si quiere en billetes de 500. Es una barbaridad. Pues eso es lo Petróleos Mexicanos (Pemex) reporta haber perdido en el último año a causa del robo de combustible, el tristemente famoso "huachicol", que genera un mercado negro inmenso y una economía cuasi subterránea en amplias zonas de Puebla, Guanajuato, Hidalgo y Veracruz, entre otros estados, donde sea dicho de paso, hay omisión o colusión en el peor de los casos.

De acuerdo con una declaración de inicios de abril de Carlos Treviño Medina, director de la paraestatal, el saldo anual del robo de combustible es de 30 mil millones de pesos, mil 600 personas detenidas y 14 millones de litros de "huachicol" recuperado.

Sin embargo, cuando por medio de una solicitud de información se le hizo a Pemex la misma pregunta sobre el hurto referido, curiosamente la empresa dijo carecer de esos datos; fue la Unidad de Estadística Jurídica, Control de Procesos y Proyectos de la paraestatal la que dijo no haber hallado dato alguno sobre el robo de combustible en sus sistemas jurídicos institucionales, algo que resulta inverosímil si se sabe, aplicando la lógica más elemental y el Estado de Derecho, que Pemex debe estar involucrada como persona moral en diversas querellas por el delito que constituye robar y trasegar sus productos.

De hecho, tanto en la Ley Federal para Prevenir y Sancionar los Delitos Cometidos en Materia de Hidrocarburos, como en el Código Penal, se indica que "el Ministerio Público perseguirá de oficio a quien no demuestre la posesión legal de hidrocarburos, petroquímicos o activos o sea sorprendido en actos como la perforación de ductos". ¿Cómo es que Pemex no cuente con registros de las denuncias e indagatorias por el robo de combustible?, ¿a qué se dedican sus abogados –internos y externos- cuando se enteran de la aparición de una toma clandestina?, ¿por qué se niega esa información a los ciudadanos?, ¿por qué Pemex trata a los mexicanos como ignorantes y estúpidos?

Ante este hecho, del que ha quedado constancia en la solicitud de información 1857200042418, el caso llegó, vía el recurso de revisión RRA 1499/18, al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), en cuyo pleno se confirmaron datos escalofriantes acerca del huachicol, en voz del comisionado Rosendoevgueni Monterrey.

Él refirió que Pemex"ha contabilizado un total de 28 mil 736 tomas clandestinas en todo el país, entre el año 2013 y el 2017, lo que significa un promedio de una perforación cada 90 minutos", a lo que se suma que la perforación de ductos de combustible en México creció, nada más, 790 por ciento.

Sin embargo, para el director de Pemex, según publicó El Financiero, "en el contexto no es tan mala noticia, porque quiere decir que tenemos ayuda de los municipios, de la población, estados y más fuerzas federales para detectar las (tomas clandestinas) e irlas a tapar; a veces se interpreta mal el dato de tomas clandestinas". Sic. Doble y triple sic.

Ahora, después de que el INAI evidenció el actuar omiso y opaco de la empresa petrolera, le obligó a hacer pública esa información, que además de constituir un gravísimo daño al erario, implica una afrenta para los ciudadanos que tenemos el derecho constitucional de conocer cuán grave es el robo de gasolina, diesel y petróleo, que Pemex dice no tener, quizá por abulia, en el mejor de los casos.La negativa de Pemex huele a complicidad, de lo cual también deben hablar, con cifras reales, los gobiernos de los estados huachicoleros. Esperamos las respuestas.

 

Twitter: @JorgeMachucaL