Agua, megaproyectos y conflictos sociales

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Con motivo del Día del Agua el 22 de marzo pasado, vale la pena tener presentes cifras sobre el acceso a este recurso vital. De acuerdo con el World Water Development Report, 2019: Leaving no onebehind (ONU, 2019), más de 2 mil millones de personas en el mundo carecen de servicios básicos de agua. Ante este panorama, es importante aclarar que el abasto no necesariamente debe depender de una infraestructura hidráulica, por ejemplo, el uso de tecnologías propias en comunidades indígenas donde la cosecha del agua y otros sistemas de captación son una vía, además de ecológica, económica. Éstas son vías alternativas a soluciones como los megaproyectos asociados al agua, causa de numerosos conflictos sociales e impactos ambientales. Como ejemplo de aquellos están la presa La Parota, en el estado de Guerrero; y El Zapotillo en Jalisco, que llevan años de conflicto. Uno de los últimos casos es el de Huexca, en Morelos, un proyecto de construcción de una hidroeléctrica muy avanzado hasta el momento, pero que ha ocasionado ya la muerte de un líder de organizaciones opositoras a la obra.

Estos hechos deben alertarnos y urgir, sobre todo, a las autoridades de gobierno sobre la necesidad de impulsar el cambio tecnológico hacia tecnologías limpias. En este campo, de acuerdo con el Programa de Medio Ambiente de la ONU (2019), los objetivos prioritarios son: desarrollar una infraestructura sustentable, confiable, resiliente y accesible a todos; promover una industrialización inclusiva y sustentable para el 2030 que se refleje en el incremento del empleo y el PIB; actualizar la infraestructura y modernizar las industrias para hacerlas sostenibles; y enfocarse en países en desarrollo a través de la ampliación de los apoyos financieros, tecnológicos y técnicos.

Esta coyuntura debe ser aprovechada por México para evitar conflictos como el de Huexca, que ha sido un proyecto impulsado desde tiempos del expresidente Felipe Calderón, pero que no ha podido ser concluido por la serie de demandas legales que tienen interpuestos diversos colectivos. Cabe preguntarse por qué en un estado como Morelos, privilegiado por sus condiciones climatológicas, no se opta por impulsar una alternativa como la energía solar, un recurso cada vez más empleado a nivel mundial y en el que México enfrenta grandes rezagos.

Para finalizar y abundando sobre los conflictos sociales que generan los megaproyectos, es oportuno referirse al comunicado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el Congreso Nacional Indígena y el Concejo Indígena de Gobierno contra los megaproyectos del "Programa de Desarrollo del Istmo de Tehuantepec", que ellos consideran una tragedia de despojo y destrucción y sobre el cual se llevará a cabo una consulta promovida por el gobierno del presidente López Obrador en la zona, y que puede ser motivo, como en el caso de Huexca, de graves enfrentamientos sociales.

Así, agua, megaproyectos y conflictos sociales son tres aspectos que deben ser profundamente ponderados en cualquier política pública.

 

Fuentes:

Enlace Zapatista, Comunicado del CNI-CIG y el EZLN ante una nueva simulación de consulta para imponer megaproyectos en el istmo de Tehuantepec. 29 de marzo de 2019.

Organización de las NacionesUnidas, World Water Development Report 2019: "Leaving no one behind. unenvironment.org

ONU (2019) GOAL 7: Affordable and clean energy, unenvironment.org

Entrevista a la doctora Lourdes Romero Navarrete, Ciesas-CdMx, 28 de marzo de 2019.

 

  • Profesora de tiempo completo en la UNAM–Facultad de Economía.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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