Cómo combatir el Jet Lag

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Carmen ARANDA


09 Abr 2019

En mi columna anterior les platiqué acerca de la descompensación horaria al viajar, mejor conocida como Jet Lag y les compartí un poco de mi rutina para luchar contra los síntomas más comunes, que son: insomnio, fatiga, irritabilidad, entre otros.

Al viajar, nuestro cuerpo hará todo lo posible por mantener su rutina diaria, por eso debemos controlarlo lo antes posible. Pero, ¿cómo cambiar de la noche a la mañana?, ¿cómo hacer para tener hambre cuando en teoría nuestro cuerpo está acostumbrado a dormir? Entre más viajo, más me voy conociendo y entendiendo que mi cuerpo tiene su propio ritmo, pero es una batalla constante entre lo que me pide y lo que tengo que hacer.

Dos veces al año hago uno de los vuelos más largos. 16 horas de vuelo, más 3 horas previas en el aeropuerto. Con demoras y cambios, redondeo mi viaje a 20 horas. Casi un día completo viajando. Al llegar no sólo tengo la cara de zombie, también tengo su apetito voraz.

Desde el avión trato de ajustar mi cuerpo cambiando la hora en mi reloj. Durante el vuelo me hidrato más de lo normal, evito la sal, las harinas, la cafeína y el alcohol. En vuelos tan largos las aerolíneas a veces tienen más opciones de comida, pero seré honesta, sigue siendo comida de avión y ¿A quién le gusta la comida de avión? Lleven sus propias opciones como nueces sin sal, fruta deshidratada, hasta pueden comprar una ensalada en el aeropuerto.

Llegando a mi destino, ya instalada en el hotel lo primero que hago es hacer un poco de yoga. Se escucha extraño, pero después de pasar tantas horas sentada cada músculo de mi cuerpo me lo agradece. Terminando, es momento de salir a cenar. Es un momento crucial ya que mi cuerpo quiere caerse de sueño, pero me esfuerzo por no dormir. Una vez más evito una cena pesada; esto hará que descanse mejor.

Antes de dormir, tomo un baño muy largo y relajante. Ya acostada, prefiero leer un poco y evito distracciones del celular o la televisión. Mentiría si les digo que al día siguiente me siento como nueva, es un proceso ajustarte a un horario nuevo, con muchas horas de diferencia más el tiempo de viaje. Como siempre lo digo, los primeros días son cruciales y a pesar que mi cuerpo me pida todo lo contrario, trato de que mi mente sea más fuerte para vencer el Jet Lag.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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