El Hombre Árbol en Editorial Picarona

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Martín CORONA


24 Sep 2019

Hoy, como nunca antes, la infancia tiene una importancia crucial en el desarrollo de políticas públicas, en el discurso cotidiano de padres y cuidadores, sin embargo, apenas es el inicio de un movimiento que irá creciendo hacia la construcción de una pre ciudadanía (por llamarla de algún modo) más consciente y amable. Y todo esto debido a que cada vez son más los menores de edad que componen y construyen nuestra realidad, al menos en los países llamados en vías de desarrollo, como el nuestro.

Existe una preocupación por hacer que la infancia participe activamente en su realidad; sin embargo, al mismo tiempo enfrentamos una problemática muy fuerte: ¿qué tanta información debemos ofrecerle a la infancia respecto de las infamias cometidas por la humanidad antes de su llegada al mundo?

Apenas hace 100 años la guerra era una realidad circundante y dolorosa, el discurso de la muerte y los enemigos no era cosa de juego. En cambio hoy, las historias de superhéroes que pueblan la imaginería infantil parecen banalizar aquellas monstruosas pesadillas.

Y en ese contexto nada como el arte para dice sin mostrar, para educar sin enseñar.

En este contexto surgen nuevas maneras de hacer libros, formas novedosas de llevar reflexiones profundas y difíciles a las manos infantiles sin violentarlas, sin ponerles el veneno de la violencia y el dolor. Es decir, maneras amables de transformar los horrores de la estupidez humana. Una de ellas sin duda son los maravillosos libros que se están creando a través de ese nuevo género que mezcla la literatura y la plástica: el álbum ilustrado.

Un ejemplo maravilloso de cómo acercar a la infancia al horror de la avaricia y el poder es El hombre Árbol, un libro extraordinario que mediante una fábula aparentemente inofensiva nos invita a trabajar con temas tan duros y complejos.

La anécdota es la un árbol, bajo cuya sombra crea su reino un ratón, quien sin escrúpulo alguno para generando conflictos, guerra y destrucción debido a su avaricia.

Massimiliano Frezzato es el autor de esta joya contemporánea, en este libro parte de la tradición de escribir fábulas en verso, mezclándola con su extraordinario estilo plástico.

El texto nos deja ver apenas los apuntes básicos de la historia, sin embargo las ilustraciones nos transportan por emociones muy diversas que complementan por completo el mensaje.

Desde una visión muy personal, lo más hermoso de este libro es que deja que seamos nosotros mismos los lectores quienes saquemos las conclusiones. A diferencia de las machacosas moralejas, aquí la reflexión final correar a cargo del niño o el adulto que se acerca al libro.

El Hombre Árbol forma parte de un catálogo que trae a México Nirvana Libros, un catálogo muy completo de libros maravillosos. En este caso un clásico muy joven desde Italia, sin embargo, el sello Picarona está generando publicaciones de libros para niños emblemáticos de todo el mundo. Sin descuidar su propio acervo.

La editorial Picarona está revolucionando la manera de acercarnos a los libros, ya que cuenta con títulos enfocados a la educación y la reflexión de conductas y emociones de los niños y los adultos; sin embargo, no se queda en eso sino que va buscando por el mundo libros que no se habían traducido al castellano y que en sus países y regiones son referencias de la Literatura Infantil y Juvenil.

De igual modo se pueden encontrar en Picarona libros-juguete que encantan a los más pequeños, mientras sirven como puente entre la etapa de lectura de imágenes a la lectura de textos.

 Más que recomendar este libro, quiero agradecer que lleguen estos materiales a nuestras librerías, necesitadas de gran literatura enfocada no sólo a los niños, sino a cualquier lector sensible capaz de valorar los secretos de las nuevas formas de hacer libros como los álbumes ilustrados.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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