Martes 24 de Septiembre de 2019 |
“Los partidos políticos triunfan o son destruidos por sus conductores. Cuando un partido político se viene abajo, no es el partido político quien tiene la culpa, sino el conductor. " Juan Domingo Perón
El pasado fin de semana, el Partido Acción Nacional (PAN) celebró su 80 aniversario en un evento en el que se reunieron integrantes de esta fuerza política, estando presente el expresidente de México, Vicente Fox Quesada, quien afirmó que “llegó el momento de darle en la madre a la Cuarta Transformación.” Declaraciones que lanzó no sólo a los jóvenes panistas que se encontraban ahí reunidos, sino a la ciudadanía en general, de cara a las próximas elecciones intermedias de 2021. Hecho que quizás no tendría mayor trascendencia, si no hubiera habido antes un llamado a la formación de una gran coalición opositora al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en la que también se contemplaba la participación de panistas o expanistas, en conjunto con liderazgos del PRI, el PRD, Movimiento Ciudadano. Futuro 21 convocó también hace unas semanas a la formación de una gran organización capaz de crear un partido de “centro, liberal y socialdemócrata,” que precisamente, buscaba los mismos objetivos de hacer una fuerza para salvar al país del gobierno actual. Lo que planteó ahora el expresidente como una convocatoria en la que paradójicamente se llama a la unidad, parece que no está claro entre quienes, pues todo pareciera que estos dos frentes podrían dividir aún más a los panistas, perredistas, priistas y ciudadanos en general que quizás no encuentren un espacio de convergencia para unir sus esfuerzos en torno a un proyecto político alternativo y constructivo. Siendo el mayor riesgo para el PAN, debilitarse a tal punto que pierdan su capacidad de organización para ser competitivos como principal fuerza opositora en los próximos comicios. Incluso, me parece que este llamado de Fox llega tarde y se queda corto en este momento; en primer lugar, porque insisto, este mismo exhorto ya se había hecho con otros liderazgos y pesos políticos y está en proceso de creación Futuro 21. Por otra parte, resulta insuficiente el llamado cuando no es precisamente el expresidente el líder moral del PAN y quien pueda ser capaz de unir a los propios militantes en torno a una organización y proyecto que dirima las profundas diferencias que existen hoy entre los grupos internos y que los tienen sumidos en una crisis que no han superado después de la derrota del 2018. Fox no es necesariamente el mediador de los conflictos en sus filas y esto podría dificultar llegar a acuerdos y generar alianzas más allá del PAN; además, es un actor político que podría polarizar a los panistas en torno al camino que podrían trazarse para salir a competir en las urnas, en tiempos de AMLO. El discurso se tornó agresivo, como es el estilo de Fox, fue directo y potente al lanzar una primera llamada de lo que podría ser el resurgimiento de un grupo que reclama su espacio en las sillas del poder. Fue también claro, ya que estableció la meta al corto plazo de esta propuesta, que es recuperar la mayoría en el Congreso para establecer contrapesos frente al ejercicio del poder político de AMLO en el 2021. Sin embargo, la meta más significativa sería, sin duda, ganarle la Presidencia de la República a Morena en 2024, lo que se antoja difícil en este momento. Antes de eso, se requiere de una cirugía mayor al interior de todos los partidos políticos, ya que no pueden limitarse a plantear escenarios electorales, más allá de su razón de ser: representar a los intereses ciudadanos, desde el gobierno y desde la oposición. Si bien, para que esto suceda, es fundamental que haya una revitalización de las fuerzas políticas en el país, altitud política, proyecto, nuevas generaciones en el poder. En resumen, muestras de que todos entendieron la lección de 2018. *Profesor de Tiempo Completo del Tecnológico de Monterrey @floresm_mx
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