Irán apostará en la ONU por rebajar las tensiones desde una posición fuerte

  • URL copiada al portapapeles

Invitada


25 Sep 2019

POR MARINA VILLÉN

Después de proferir amenazas de que un ataque contra Irán desestabilizaría todo el Golfo Pérsico, las autoridades persas abogan ahora por la cooperación regional, con una iniciativa de paz que presentarán en la Asamblea General de la ONU.

La iniciativa Paz en Ormuz, denominada también “Esperanza”, es la carta que va a jugar Irán después de que Washington y Riad lo acusaran de los recientes ataques a la petrolera saudí Aramco, que fueron reivindicados por los rebeldes hutíes del Yemen, respaldados, eso sí, por Teherán.

Justo antes de salir este lunes con rumbo a Nueva York, el presidente iraní Hasan Rohaní negó de nuevo la implicación de su país en esos ataques, y llamó a “una cooperación masiva” y “una paz a largo plazo” en el Golfo Pérsico.

Subrayó que la citada iniciativa pretende lograr “seguridad” en la región y que está abierta a la participación de todos los países litorales del Pérsico —Irán, Irak, Arabia Saudí, Baréin, Emiratos, Catar, Omán y Kuwait— y de la ONU.

Esta especie de alianza choca con la coalición propuesta por EU para garantizar la seguridad de navegación en el Golfo Pérsico, a la que se unieron la semana pasada Arabia Saudí y los Emiratos y que es rechazada por Irán.

A estos dos países árabes, rivales de la República Islámica en la región, decidió la Casa Blanca enviar asimismo tropas, una forma de presionar aún más a Irán.

Según el analista iraní de política exterior Ardeshir Pashang, el plan de paz como tal planteado por Rohaní “probablemente no tendrá mucho éxito”, ya que “no se ha allanado el terreno para el diálogo y la diplomacia entre Irán y Arabia Saudí”.

“El plan depende de la reacción de Arabia Saudí,” dijo a Efe este experto del Centro de Estudios Estratégicos de Oriente Medio de Teherán, quien ve, no obstante, posibilidades de distensión.

Pashang consideró que “no sería sorprendente que ambas partes intenten reducir de algún modo la intensidad de las tensiones y solucionar temas como la guerra en el Yemen”, en la que respaldan a bandos opuestos.

Esto es, según el analista, lo que ha ocurrido cada vez que la crisis entre ambos países ha alcanzado un punto álgido. Para evitar una eventual guerra, que sería negativa para los dos, han optado por moderar el tono.

Parece que esta vía ha sido por el momento la elegida por todos los implicados en la última crisis, incluso por EU, que evaluó opciones militares contra Irán, como ataques selectivos, pero finalmente dio marcha atrás.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, pasó de decir que los ataques a Aramco eran “un acto de guerra”, a apuntar que su país quería una resolución pacífica, un cambio de retórica que también se ha apreciado en la parte iraní.

Rohaní intentará durante la Asamblea General de la ONU recabar apoyos o, al menos, evitar que cale en muchos países el mensaje de Washington de que Teherán es un peligro para la seguridad del Pérsico, e insistir en que es EU el que ha fomentado una crisis, al retirarse del acuerdo nuclear de 2015 e imponer sanciones a Irán.

Una resolución contra Irán del Consejo de Seguridad tiene, además, pocas posibilidades de prosperar ante la capacidad de veto de China y, sobre todo, Rusia, defensora de Teherán.

Por otro lado, los últimos incidentes regionales han demostrado que esté Irán o no detrás de ellos o sus aliados regionales, el régimen de los ayatolás tiene una palanca de presión importante.

Pashang citó entre estos incidentes el derribo de un dron estadounidense en junio por la Guardia Revolucionaria iraní, el ataque de los hutíes contra Aramco y “los conflictos subsidiarios” en Oriente Medio en los que está implicado Irán, como el del Yemen.

“Irán ha mostrado así sus cartas a EU y su capacidad de acción para, en caso de llevarse a cabo alguna negociación, no estar acorralado y tener herramientas para chantajear,” comentó el analista.

Unas negociaciones que parecen, sin embargo, lejanas, debido a la negativa de Irán y a que el propio presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró ayer que “no tiene intención” de reunirse con Rohaní, después de haber aspirado durante meses a un encuentro que dejara una foto para la posteridad.

* Analista internacional 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

  • URL copiada al portapapeles