Lunes 07 de Octubre de 2019 |
Mis queridos vecinos, iniciamos semana con congoja, incertidumbre y con el clásico “pues ya ni modo, nos toca aguantar… otra vez”. ¿Por qué? Pues ahora que ya nos enteramos que la tarifa del transporte público se va a 8.50 pesos, viene el reto para las familias poblanas de destinar más fierros, varitos, clavos, centavos, morralla o como le quieran decir al dinero para sus traslados. ¡Ah!, y sin descuidar el gasto diario para alimentos y para el resto de necesidades básicas. Mientras, tendrán que esperarse cuatro meses para ver una transformación en camiones, microbuses y combis. Y espérense, que en breve empezarán a analizar la tarifa de RUTA. Y, como siempre, no queda sino apretarse el cinturón. En temas de la polaca poblana, les cuento que se avecina una nueva reforma electoral para cumplir una demanda de campaña de parte del ahora gobernador Miguel Barbosa Huerta, aunque muchos creen que no es necesaria en este momento. Hay que estar pendientes de cómo avanza el proyecto, para descartar que al final del día los “cambios” beneficien al partido en el gobierno, en este caso Morena, así como a sus aliados por encima de los otros partidos que, dicho sea de paso, hicieron lo mismito durante el morenovallismo. Bien dicen que los carniceros de ayer son las reses del mañana, ¿no creen? Oigan, y en otro capítulo de la misma gata pero revolcada, resulta que en el Congreso del Estado no avalaron el matrimonio igualitario, tampoco despenalizaron el aborto, como sí ocurrió en Oaxaca, y ahora enfrentan la designación de los titulares de la Comisión de Derechos Humanos y de la Auditoría Superior del Estado… Así como van las cosas, por más que se propusieron evitar el paso a los morenovallistas, van a terminar igual que ellos. ¿El pilón? ¡Bueno! Pues resulta que todos los alcaldes andan en plena “temporada” de informes, a ver qué preparan las alcaldesas Claudia Rivera, de Puebla; Norma Layón, de San Martín Texmelucan; y el edil Felipe Patjane, de Tehuacán, en donde el saldo no es muy positivo que digamos. De entrada, hay quien espera golpes de timón en esas demarcaciones, pero hay quienes, por otra parte, no esperan mucho… ¡Vaya! Para no seguir decepcionándose. Ustedes harían cambios, o harían como si nada estuviera pasando, pese a que ya hay regaños a nivel nacional.
A estas alturas poco importa lo que hagan, porque más de uno ya tomó una decisión para el 2021 y, en esta ocasión, cabe bien recordar lo que el presidente Obrador ha dicho hasta el cansancio: quien elige es el pueblo, y seguramente va a cobrar muy caro la decepción política que vive. |