Una visión realista sobre las dádivas y sus resultados

  • URL copiada al portapapeles

Augusto Cornu, en su biografía sobre Marx y Engels, analizando el desarrollo económico, político y social de la Alemania de 1840-l846, dice:

“El desarrollo de la Industria y el Comercio va acompañado de una profunda transformación social que hace saltar el sistema corporativo y las estructuras feudales, trayendo consigo el fortalecimiento de la burguesía y con ello el del movimiento liberal que traduce en el plano político sus intereses de clase. La industrialización del país se concentra en Renania, Westfalia, Sajonia y Silesia donde se encuentran los principales yacimientos de hulla y hierro. La gran burguesía se levanta contra las tendencias democráticas que se abren paso entre la clase media y sobre todo contra el proletariado que comienza a entrar resueltamente en lucha contra ella. Con su liberalismo sólo se propone alcanzar reformas útiles únicamente a sus propios intereses. Pide un régimen constitucional pero con sufragio restringido que excluye a las clases medias y a los obreros de toda participación en el poder. En lo que concierne al problema social, que el levantamiento de los tejedores de Silesia ha puesto de actualidad, pretende que la ayuda del estado a la clase obrera se limite a aliviar la miseria para evitar rebeliones. Por consiguiente, sólo aprueba medidas caritativas y filantrópicas y se opone a cualquier reforma de la sociedad. El empeoramiento de la situación de los obreros los lleva, al mismo tiempo que a la desmoralización, a despertar en ellos el odio contra los explotadores y los impulsa a luchar. El primer levantamiento importante y generalizado es la rebelión de los tejedores de Silesia en l844, que marca el inicio de las grandes luchas de clase del proletariado alemán. Esta lucha da origen a cuatro corrientes políticas principales:el movimiento liberal de la gran burguesía, el movimiento demócrata de los elementos más avanzados de las clases medias, el socialismo “verdadero” y el comunismo artesanal y proletario”.

Líneas arriba quedó pergeñado el planteamiento del liberalismo de la gran burguesía.

Es necesario resaltar que el carácter del movimiento socialista en Alemania lo determina fundamentalmente la situación del proletariado alemán y sus luchas. Un viraje decisivo lo marca la rebelión de los trabajadores de Silesia, pues con ella comienza la lucha de clase consciente del proletariado alemán contra el capitalismo que lo explota y lo oprime. Esto obliga al gobierno prusiano de Federico Guillermo IV y a la gran burguesía a revisar su posición con respecto a la clase obrera.

En un discurso magnilocuente “invita a todas las personas de corazón a colaborar para mejorar las condiciones de vida de los obreros, que acaba de asesinar y encarcelar. Lo hace con la doble intención de prevenir con medidas caritativas cualquier motín y de hacer recaer sobre la burguesía la responsabilidad de la miseria de la clase obrera”.

La burguesía participa activamente, para detener la peligrosa agitación de la clase obrera, pero limitando su ayuda a obras de beneficencia.

“De los llamados constantes de los socialistas ‘verdaderos’ a la razón, y más aún al poder mágico del amor, para resolver el problema social, se deriva su tendencia a la pura fraseología que es tanto más acentuada en cada uno de ellos mientras menos capaz es de analizar los problemas sociales”.

De esta larga cita, en la que se analizan las posiciones de diferentes corrientes políticas en torno a cómo combatir la pobreza y la explotación, que surge y se acrecienta con el desarrollo del capitalismo, se pueden deducir varias conclusiones, algunas de las cuales considero necesario resaltar:

1.Queda perfectamente claro que la causa de la miseria es el capitalismo y que, por tanto, la misma tiene un origen material y no divino.

2. Que, por lo tanto, la erradicación de la miseria es posible mediante la organización y la lucha de los desposeídos, que obligue a los poderosos a mejorar las condiciones infrahumanas que viven los pobres del mundo y en particular de nuestro país. El movimiento de los tejedores de Silesia es uno de tantos ejemplos que confirman nuestra idea.

3. La práctica de la política de dádivas para resolver el problema de la pobreza es más vieja que Matusalén. Y los resultados que antes se obtuvieron de esta política son iguales a los que se cosechan hoy sin lugar a dudas: Los pobres continuamos viviendo en la miseria el atraso y la explotación.

4. Queda perfectamente claro que las dadivas o transferencia de recursos directos, o las tarjetitas mágicas (como guste llamarles), se emplean, no para resolver las carencias de los desprotegidos de la tierra, sino para evitar que éstos se organicen y luchen para lograr una vida mejor y se conformen y carguen resignadamente con su miseria a cuestas.

5. Hacer llamamientos morales, para resolver problemas materiales y económicos, es pedir al lobo que deje de cazar para poder alimentarse. Hay que convencer a los poderosos de la necesaria y justa distribución de la riqueza, con argumentos reales y cifras contundentes sobre la pobreza y los peligros que entraña su profundización o con la fuerza organizada del pueblo.

Como puede entenderse, el fin último de las dádivas y los llamados amorosos no es aliviar o erradicar la pobreza, sino que es una política perversa que en el fondo busca prolongar indefinidamente la miseria de los desvalidos, haciéndoles creer que éste es el camino más corto y más efectivo para ascender a una vida mejor. Por eso, seguir aplicando miles de millones de pesos a programas de asistencia directa, en vez de aplicarlos en obras de infraestructura que dignifiquen la vida de los pueblos y de los individuos, no sólo es estar mal invirtiendo los recursos del pueblo de México, sino algo más grave: Es estar condenando a los desprotegidos de este país a vivir eternamente a la miseria, al hacerlos víctimas del engaño. No agreguemos a la pobreza material del pueblo, la pobreza política. Hablarle con la verdad es lo correcto.

* Diputado federal del Movimiento Antorchista

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

  • URL copiada al portapapeles