Miércoles 13 de Noviembre de 2019 |
¡Saludos, vecinos! ¿Cómo están de ánimo hoy? Se sabe que muchos de ustedes andan más encabritados que chivo en cristalería por el arribo de Evo Morales a México, y que otros andan más que emocionados por la visita del expresidente boliviano. Sólo recuerden que la vida pública siempre será polarizada: unos a favor, otros en contra. Así que como dirían nuestros vecinos de Veracruz: no hagan iris. Y bueno, a los que les volvió el color al rostro es a los tres implicados en el caso de tortura en contra de la escritora y periodista Lydia Cacho. Son nada más y nada menos que el exgobernador Mario Marín, el otrora jefe de la Policía Ministerial, Adolfo Karam Beltrán, y el denominado rey de la mezclilla Kamel Nacif Borge, ya que obtuvieron un amparo para evitar caer en chirona. Pero, cuando ya habían sacado las maracas para celebrar la “suerte” de la “inmovilidad” de la Fiscalía General de la República —que no se vio muy trucha para dar con sus paraderos, pese a que más de uno aseguraba que nunca salieron de Puebla—, la periodista Lydia Cacho se apresuró a aclarar que el amparo “es solamente para que la magistrada cambie de “tortura” federal a ley de Quintana Roo. No se eliminan las órdenes de aprehensión. El castigo será el mismo”. Ese tuit les cayó como balde de agua fría, pero en poco tiempo se verá quién tiene la razón. Por lo pronto, más de uno andará “a las vivas”, por si se encuentran algún destello precioso por los pasillos de nuestra vecindad llamada Puebla. ¡Chisme! ¿Saben qué senador de la 4taT hizo su trámite de pasaporte en 15 minutos, cuando en promedio un ciudadano de a pie se tarda entre tres y tres horas y media para conseguir el documento con el que puede salir del país? Pues resulta que más de uno se percató de la presencia de Alejandro Armenta Mier en las instalaciones de la Secretaría de Relaciones Exteriores, localizadas en el edificio norte del Centro Integral de Servicios (CIS), pero a nadie le dio tiempo saludarlo porque rapidísimo salió un funcionario por él, tomó sus datos, lo pasaron al módulo de biométricos y salió sin mayor problema. ¡Quién fuera senador! Oigan, como que todavía falta mucho para la elección intermedia del 2021 y ya hay dimes y diretes entre el PAN y Morena. Hay que acordarse de que un día antes el líder nacional del blanquiazul, Marko Cortés, dijo que si es necesario irán en alianza con quien se deje. Palabras más, palabras menos…
Y ahora resulta que, como le picaron la cresta al gallo, pues el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso, Gabriel Biestro, no se tardó nadita en afirmar que ni con ayuda les van a ganar el Legislativo y la mayoría de las presidencias municipales. Ahora sí que se encienden las velas y todavía no llega el cumpleaños. |