Viernes 29 de Noviembre de 2019

¡Qué tal, queridos vecinos!¿Ya están planeado qué pedirle a Santa Claus en poco menos de un mes? Nosotros de una vez les decimos que si andan en modo “pedir por los demás”, les sugerimos que pidan que las patrullas que nos prometieron a inicio de año lleguen, porque ya nuestros vecinos tlaxcaltecas nos ganaron en eso de la entrega de coches para la policía.

Así es, el gobernador Marco Mena entregó nada más y nada menos que 200 patrullas. ¿Aquí? Pues como el chinito: “nomás milando”.

Resulta que más de uno en la “cuatroté” quiere normalizar el nombramiento de Francisco Romero Serrano al frente de la Auditoría Superior del Estado (ASE), que ha sido criticado y calificado como imposición política

Y es que, dicen, en el pasado los priistas con su aplanadora le abrieron camino a su incondicional Juan Manuel Hernández Quintana, y luego los panistas hicieron lo mismo con David Villanueva Lomelí.

El caso es que no porque lo haga uno u otro signifique que es legal, o legítimo, porque las instituciones requieren de contrapesos, no de seguidores ni simpatizantes, y todos en Puebla saben qué rol va a jugar el nuevo auditor.

Aunque, claro, en esta vecindad sabemos que muchas veces la Auditoría es el mejor de los garrotes políticos.

Miren ustedes, en Agua de Puebla no andan nada contentos, porque ven de parte del Congreso del Estado un paso en su contra que podría derivar en una maniobra legal para retirarles la concesión que les otorgó el morenovallismo, ahora que ya no pueden por ley cortarles el servicio a morosos que consumen pequeñas cantidades.

Por el momento no se ha dicho nada desde el gobierno estatal, pero en la concesionaria se mantienen a la expectativa, por aquello de que de un día para otro les quieran quitar la operación del agua potable, porque todo puede suceder.

Eso sí, por ahí hasta la vecindad nos han dicho que otras empresas que dan el servicio en el país miran que en Puebla todo es un desastre. ¡Caray!

Y en la pelea de peleas, esa que levanta más pasiones que los encuentros a modo del Canelo Álvarez, los diputados Gabriel Biestro y José Juan Espinosa siguen lanzándose dardos envenenados a la menor provocación, haciendo efectivo el viejo refrán que dice que “del amor al odio sólo hay un paso.”

Los desencuentros vienen de la selección del gobierno interino y cada día aumentan de nivel, pero el problema es que Morena aceptó al exalcalde cholulteca y luego el ahora presidente de la Junta de Gobierno del Legislativo le pidió el favor para obtener la ciudadanía poblana

Se saben favores y mañas, y sabrá el ganso de la “cuatroté” de cuánto más.