Olé los toreros machos!

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Jaime OAXACA


02 Mar 2020

Rodolfo Rodríguez, homónimo de El Pana, tiene 20 años de edad, nació en Teziutlán, es estudiante de la licenciatura de Economía en la ciudad de México y es parte del grupo de los forcados de Teziutlán. El chaval resultó con una fractura en el fémur derecho al intentar la pega del sexto toro el sábado pasado en la corrida de rejones de Val’Quirico.

Rodolfo había fallado en dos ocasiones, fue zarandeado y pisoteado por Campero, toro número 57 de la dehesa de Zacatepec. El forcado no claudicó, maltrecho tuvo el valor de ir nuevamente al toro, sus compañeros lo sacaron de abajo del burel.

Alguien dirá que no es prudente intentar una pega tantas veces. Ser forcado no es precisamente un acto de prudencia. Rodolfo está en Teziutlán, al parecer ya recuperándose.

Podría pensarse que hay que estar medio loco, o loco y medio, para ser forcado.

Un privilegio ser forcado

Un día se lo pregunté a Miguel Ángel Jiménez, de los Forcados Amadores de Puebla. “¡No, loco no! Esto no es un sacrificio, no es un suicidio lo que hacemos, llevando la técnica correcta, depurada, las cosas salen bien”. Miguel Ángel perdió la falange de un dedo del pie por un pisotón de un toro.

Hace un tiempo encontré al grupo poblano entrenando en el jardín de la Universidad Mesoamericana en la ciudad de Puebla. Hacían pegas de salón. Francamente desconocía que entrenaran los forcados. Es evidente que hacen ejercicio, pero tener una carretilla para hacer pegas...

Lauro Contreras, el cabo del grupo de Puebla, me dijo. “Ser forcado es un privilegio que pocos tienen, no vivimos de esto, inclusive nuestras familias no siempre están contentas con lo que hacemos.”

Cada forcado tiene una ocupación propia ajena a la fiesta de los toros. La actuación de todos los forcados es por amor al arte, no cobran honorarios, las empresas únicamente pagan viáticos. Por supuesto que los han dejado colgados de la brocha.

El origen del nombre

El origen de los forcados es militar. Eran la guardia principal del rey, lo protegían en las corridas de toros. Usaban un bastón largo que terminaba en horqueta que se llama ¡forca!, de ahí deriva el nombre. Haciendo reminiscencia al líder se le denomina ¡cabo!, es quien se encarga del grupo, de la cuestión administrativa además de estar pendiente de las posiciones en el momento de la pega.

Los forcados son los únicos toreros que se enfrentan al toro cara a cara, a cuerpo limpio, sin nada que los proteja, sin trampas y con autenticidad. La habilidad y el valor son sus avíos.

¡Pegar! Se llama la suerte que realizan, consiste en inmovilizar al cornúpeta.

Ocho son los forcados que salen al ruedo, cada uno tiene una función y una posición. Se colocan en fila india a esperar la acometida del toro. El forcado de cara recibe el impacto, se abraza del cuello y de la cornamenta, algunas veces utilizan las piernas, lo apoyan sus compañeros hasta que inmovilizan al toro. En seguida lo sueltan, mientras el rabillador se sujeta del rabo de la res para realizar el remache de la pega.

La pega es una suerte saturada de emoción, con alto grado de intensidad que hace latir fuertemente los corazones. Es el encontronazo de un hombre contra una locomotora, aunque el torero recibe la ayuda de sus compañeros. El primer impacto es uno contra uno.

El sábado pasado se efectuó la tradicional de rejones en Val’Quirico, como parte del cartel se anunció que actuarían los Forcados de Teziutlán. En la rueda de prensa, se dijo que pegarían los siete toros, que sería una encerrona de forcados. El caso es que el mero día, no pegaron el novillo que abrió plaza, tampoco uno de los toros de Guillermo Hermoso de Mendoza, simplemente al español no le dio la gana. Vaya tipo.

Así que solamente fueron cinco pegas. ¿Solamente?, como si fuera cualquier cosa.

Fue una tarde difícil, como todo lo que hace frente al toro, creo que sólo dos pegas se realizaron al primer intento, pero siempre echaron pa’lante. ¡Salieron con banderas desplegadas! Realizaron pegas: Ricardo Aguilar, Jesús Tejeda, Héctor Martínez, Luis Alfredo Tenorio y Rodolfo Rodríguez, el joven lesionado. Enhorabuena Forcados de Teziutlán.

¡Olé los toreros machos!


Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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