Tómelo con calma

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El pasado 30 de mayo el Frente Nacional Anti AMLO, organización ciudadana que se ha encargado de demandar la renuncia del Presidente Andrés López, convocó a realizar caravanas vehiculares en las principales ciudades del país. Siempre habrá discusiones sobre si fueron muchas o pocas las manifestaciones, y si participaron cientos o miles. Como si en las democracias estas acciones derivaran en mayores acciones.

La expectativa social era que las caravanas se realizarían en 70 ciudades del país, la realidad es que sólo lograron la convocatoria en 21; sin embargo mientras las autoridades señalan que sólo participaron cientos de ciudadanos, las redes sociales evidencian la participación de miles de vehículos y ciudadanos, (se estiman más de 200 mil sumando todas las caravanas), que en efecto demandan la renuncia del Presidente de la República, ante las malas acciones en el manejo de la emergencia sanitaria, la evidencia de grandes negocios y contratos de funcionarios de la auto llamada Cuarta Transformación, lo que deja al descubierto un fracaso en el combate a la corrupción y al nepotismo, principal bandera de esta administración.

Es claro que el presente régimen está integrado por convencidos que se apegan a las directrices del Primer Mandatario; pero también por quienes no dejan pasar la oportunidad para concretar negocios como la Secretaria de Energía, Rocio Nahle; el Director de la Comisión Federal de Electricidad, Manuel Bartlett Díaz; Ana Gabriela Guevara, Titular de la CONADE; o funcionarios de segundo nivel que participan en procesos de contratación y adquisición, en el sector salud y otras áreas básicas de la administración federal, y que se encargan de encubrir negocios tanto de familiares como de amigos, que aprovechan la oportunidad en esta emergencia sanitaria, o en los proyectos de infraestructura del régimen (Tren Maya, Refinería de Dos Bocas, ó Aeropuerto de Santa Lucía), para afianzar su bienestar y garantizar su futuro.

Tampoco podemos olvidar la frivolidad de algunos familiares que comprometen a funcionarios, como los festejos registrados el pasado fin de semana por los hijos del Secretario de Turismo, Miguel Torruco, en su residencia de Puerto Cancún, su hija Gloria fue la encargada en las “benditas Redes Sociales”, de exhibir la opulencia y los excesos para los festejos familiares.

En fin que no son todos ni son pocos quienes manifiestan su inconformidad por los errores que comete la administración federal, y que se traducen en la pérdida de más de 25 puntos en la confianza y popularidad del Presidente Andrés López, en los últimos tres meses. Si bien estas marchas, caravanas o manifestaciones, no cuentan con el marco legal para remover a un mandatario o terminar un régimen, si sirven para que la sociedad norme su criterio, con miras a los próximos procesos electorales.

Es de reconocer que en estas manifestaciones no se causó daño patrimonial a las ciudades, no se registraron altercados o vandalismo a negocios. La sociedad mostró un comportamiento cívico, y sin duda 2021 marcará un antes y un después para Andrés López y Morena.

Tómelo con interés.- A finales del mes de abril, dábamos cuenta de la primer veintena de trabajadores de Petróleos Mexicanos que dieron positivo a COVID-19 en plataformas de PEMEX, en la zona de Campeche; en aquel momento la incógnita era en qué puerto bajarían a estos empleados, ante la incapacidad de los servicios médicos de la paraestatal para recibir y brindar atención a esos enfermos. A un mes de distancia, se ha confirmado el fallecimiento de 258 trabajadores petroleros por Coronavirus, sin que la empresa pueda confirmar sus protocolos de atención, y la Subdirección Corporativa de Servicios Médicos tenga aún la capacidad de brindar atención a trabajadores enfermos.

Por muchos años, los servicios médicos de la petrolera eran calificados de excelencia, y sus hospitales se mantenían a la vanguardia. Hoy al igual que el resto de los hospitales del sector salud, han colapsado, carecen de equipamiento y recursos humanos para responder a la demandas de servicio. En el estado de Campeche, Petróleos Mexicanos ha explotado los mantos petroleros sin compensar a la sociedad por la riqueza que ha extraído del subsuelo, y ahora ha dejado en el abandono a sus trabajadores que han tenido que acudir al Instituto Mexicano del Seguro Social, para recibir atención. Al interior de la paraestatal hay un gran temor por el foco de infección que ante la carencia de pruebas no ha sido focalizado. Una vez más los ingresos y excedentes que por muchos años generó Petróleos Mexicanos, explotando el subsuelo en los estados del Golfo de México, no corresponden a las participaciones federales, y al fondo de compensación que solo fue una buena voluntad que nunca se materializó, para compensar a la población.

Tómelo con interés.- El pasado lunes concluyó la Cuarentena de 75 días, en la que no todos han tenido tiempo suficiente para reflexionar y tomar conciencia, de la difícil situación que enfrentamos en medio de una pandemia que no terminará hasta que tengamos una vacuna contra el COVID-19. Es lamentable observar a familias enteras caminando por las principales avenidas de la Ciudad de México, sin tapabocas; tal parece que para muchos esta pandemia no ha dejado lección alguna, y pretenden volver a una “normalidad” que será una nueva realidad, que a todos demandará el acoplarnos a un nuevo estilo de vida en el que todos tendremos mucho que aportar.

Se entiende que muchos mexicanos tengan que salir a trabajar, y que en ocasiones debamos reconocer su labor heroica para que la Ciudad siga teniendo servicios, como los hospitales, el agua, el Gas, la Luz, la basura, en fin cientos de labores y oficios, que han permitido a otros el permanecer en los hogares, repensando cómo debemos volver a la vida con limitaciones, y reinventando un nuevo estilo.

En este escenario, nos enfrentamos a poca o nula información nada clara, por parte de las autoridades del sector salud federal; indicaciones nada entendibles, así como un vacío que en algunos casos a nivel estatal y municipal, se puede cubrir pero que en muchos otros cada uno deberá dilucidar y definir qué nivel de riesgo o vulnerabilidad está dispuesto a enfrentar.

En este escenario, queda claro que los riesgos aún son altos, los hospitales continúan saturados, los nuevos casos y muertes aún están a la alza; en el mejor de los escenarios, académicos de la Universidad Nacional, establecen que la población deberá seguir resguardada en casa por tres o cuatro semanas. Un segundo brote será inevitable hacia el mes de octubre y todos debemos tener conciencia de la difícil situación que enfrentamos.

 

Twitter: @Fernando_MoraG

Facebook: Fernando Antonio Mora

 

*Maestro en Comunicación Institucional por la Universidad Panamericana. 

*Socio Fundador del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo.

* Presidente de la Fundación Fernando Mora Gómez por la Libertad de Expresión.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla.

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