Cambio forzado de Modelo Educativo

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Cambio forzado de Modelo Educativo.

Telecomunicaciones y radiodifusión a la deriva.

Miedo a llegar a un hospital dificulta COVID y otros males.

 

 

En medio de las muchas modificaciones que forzó el COVID-19 para sacarnos de una zona de confort que muchos no distinguíamos, la nueva realidad nos enfrenta a un forzoso cambio de modelo educativo, que si bien lleva a nuestros niños y jóvenes, a desarrollar otras habilidades de organización, planeación, y aprendizaje a distancia; también obliga y compromete a padres de familia a orientar, asesorar, y acompañar a los hijos, en la nueva aventura que significa este nuevo modelo.

Los niños y jóvenes nunca contemplaron en marzo del año pasado, que de una semana a otra se enfrentarían primero a un periodo vacacional adelantado, en el que no podrían disfrutar como en otros tiempos. Resultó que el confinamiento llevaría más de los tres meses previstos en un principio, se improvisó un modelo educativo a distancia por televisión, o a través de Internet. Muchas escuelas batallaron para acoplarse al cambio, e incorporar a sus docentes y alumnos al nuevo sistema. El calendario escolar avanzó, y fue necesario llegar a un cierre de ciclo, sin cumplir con los requisitos de evaluación. Simplemente se decretó que el cambio ya había sido suficientemente brusco, y todos merecían avanzar al siguiente grado escolar.

La pandemia siguió adelante, y ahora nos enfrentamos al nuevo reto de iniciar el ciclo 2020-2021 con un modelo educativo “híbrido”, que aunque único a distancia, se apuesta podrá modificarse en algunos meses, a un modelo que conjunte la educación presencial y a distancia. Pareciera sencillo, pero para niños y jóvenes ha sido un verdadero cambio de vida; sin que hasta el momento se den a conocer detalles sobre el cambio académico, que implica pasar de un sistema escolarizado tradicional y rezagado, a un modelo a distancia o mixto que desarrolla nuevas habilidades, y técnicas en docentes y jóvenes, sin que las autoridades educativas den muestras de tener un plan de acción, y una estrategia que responda a las condiciones que demanda la nueva realidad, que habrá de acompañarnos por un tiempo indefinido.

Tómelo con atención.- El inicio de semana se anunció la desaparición de la Subsecretaría de Comunicaciones y Desarrollo Tecnológico; un área esencial para el desarrollo de las nuevas tecnologías, y para la generación de políticas públicas en materia de telecomunicaciones y radiodifusión.

Es la primera decisión que toma el Ingeniero Jorge Arganis, como titular del ramo, y si bien justifica que las funciones serán asumidas por otras áreas de la Secretaría de Comunicaciones, deja un mal sabor que la primera comunicación del Secretario, sea para desaparecer una área relevante y estratégica para el sector.

A lo largo del último año y medio, se ha atentado contra la autonomía del Instituto Federal de Telecomunicaciones, siendo que justo era la Subsecretaria de Comunicaciones su vínculo de coordinación. Si bien la pobreza franciscana, ha dejado a la SCT incluso con espacios y equipos operativos muy limitados, el anuncio de la supresión de esta importante Subsecretaría, es sin duda muestra del rezago al que se conduce en materia de Telecomunicaciones a nuestro país.

Tómelo con interés.- El Periódico The New York Times, realizó esta semana un reportaje en el que destaca que el temor que infundadamente generaron las autoridades del sector Salud hacia la población, en el tratamiento del COVID-19, ha derivado en mayor número de muertes, ya que llegan al hospital cuando el Coronavirus ha avanzado mucho, y no hay mucho qué hacer, para salvar las vidas.

Hace algunos meses, el Subsecretario Hugo López-Gatell, señalaba que un escenario catastrófico, sería el que se llegara a 60,000 muertes por COVID-19 en nuestro país; hoy a casi seis meses de pandemia México, está a pocos miles de llegar a la catástrofe, y se ubica entre los países con más muertes en base a su población.

Lamentablemente la excesiva reconversión hospitalaria, de nosocomios públicos, llevó a que males cardiovasculares y enfermedades crónicas como: cáncer, diabetes, y otras, sean descuidadas por miedo de llegar a un hospital COVID, y ser contagiado de Coronavirus, lo que ha generado un alto índice de fallecimientos, que se suman a las muertes por COVID-19. En fin que nadie pone en duda el lamentable sentir del Presidente de la República, o de sus funcionarios en torno a los muchos mexicanos muertos en la pandemia; sin embargo cada día se evidencian los errores de planeación, y falta de acciones para evitar los contagios y muertes.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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