Adriana Erika Martínez | Entre el espacio y la conciencia sostenible

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Durante las últimas décadas el ser humano ha retomado el interés por observar el espacio y por imaginar cómo sería la conquista de este, sólo en el último año se han cumplido con al menos 8 misiones espaciales, entre ellas lanzamientos de sondas para estudiar el espacio, así como viajes espaciales tripulados, todo esto se ha logrado gracias a la colaboración combinada de la iniciativa privada y gobiernos de diferentes países.

La idea de conquistar el espacio no se limita a regresar a nuestro satélite natural “la Luna” sino a ir más allá, la idea de colonizar el planeta rojo “Marte” parece cada vez más cercana, como sacado de una novela de ciencia ficción, se están llevando a cabo diferentes investigaciones y desarrollos para hacerlo realidad, entre ellos se encuentra el proyecto Artemisa, a cargo de la NASA (https://www.nasa.gov/specials/artemis/) el cual plantea no solo llegar a la Luna en 2024 sino instalar una base y crear las condiciones necesarias para posteriormente viajar a Marte.

Pero ¿Cuál sería la principal motivación para habitar otro planeta? La respuesta podría igual provenir de la ciencia ficción en donde se plantea que la raza humana pronto necesite un nuevo hogar debido a que el planeta Tierra puede ser destruido en cualquier instante por alguna catástrofe natural, quizás cada vez se ve más cerca la posibilidad del impacto de un asteroide y se repita la historia de los dinosaurios, o algo más cercano a la realidad, como es que simplemente las actividades humanas están acabando con el medio ambiente y los recursos naturales (los recursos disponibles para el 2020 se agotaron el 22 de agosto).

Si nos centramos en esta última posibilidad, ¿Qué podría impedir que se repitan las malas prácticas una vez colonizado otro planeta? Bien, la respuesta a esta última pregunta debe de estar ligada a la agenda 2030 aprobada en 2015 por la ONU con 17 objetivos para el desarrollo sostenible (https://www.mx.undp.org/content/mexico/es/home/post-2015/sdg-overview.html) cuya propuesta principal es mejorar la calidad de vida de todo ser humano en el planeta.

Los objetivos propuestos en esta agenda son los siguientes: 1 Fin de la pobreza, 2 Hambre cero, 3 Salud y bienestar, 4 educación de calidad, 5 Igualdad de género, 6 Agua limpia y saneamiento, 7 Energía asequible y sostenible, 8 Trabajo decente y crecimiento económico, 9 Industria, innovación e infraestructura, 10 Reducción de las desigualdades, 11 Ciudades y comunidades sostenibles, 12 Consumo responsable y producción, 13 Acción por el clima, 14 Vida submarina, 15 Vida de ecosistemas Terrestres, 16 Paz, justicia e instituciones sólidas y 17 Alianzas para lograr los objetivos.

Los objetivos planteados solo se podrán cumplir a partir de un trabajo multidisciplinario involucrando a los diferentes ámbitos políticos, científicos, sociales y culturales.

Toda investigación que se lleve a cabo y desarrollo tecnológico que se diseñe para los viajes espaciales debe de ser pensando en el uso eficiente de los recursos naturales lo cual coincide con el objetivo número 12 de la ODS e inclusive con los objetivos 6 y 7, también se necesitará desarrollar las condiciones habitables necesarias y una sana convivencia que permita tener una micro colonia en la Luna, lo cual se ajusta a los objetivos 11 y 16.

La parte social es tan relevante como la parte tecnología, debido a esto es cada vez más evidente la presencia de mujeres en las misiones espaciales, de echo para el 2024 la primer mujer estaría pisando la Luna e igualmente se tiene contemplado que sea una mujer la primera en pisar suelo marciano lo cual coincide con el objetivo número 5, todos los objetivos se pueden relacionar con algún área relacionada con las investigaciones para la conquista del espacio. Por todo lo anterior, se puede concluir que durante la próxima década se podría combinar la idea de conquistar el espacio con los objetivos de la agenda sostenible de la ONU, lo cual hará posible lograr la creación de una nueva sociedad consiente de las necesidades de todo ser humano y al mismo tiempo responsable del uso de los recursos naturales, lo cual evitará la eminente destrucción no solo de la Tierra sino de los probables planetas que se habiten.

 

 

La opinión expresada en este artículo es responsabilidad del autor y no refleja el punto de vista del Tecnológico de Monterrey.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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