El aborto. Una discusión que no termina en una reforma legal

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Por: Juliana Vivar Vera

 

Estefanía Rodríguez Sandoval, diputada local en el estado de Puebla, presentó este viernes 06 de noviembre, una iniciativa que consiste principalmente en reformar la Ley Estatal de Salud, en un capítulo que se denomine “Interrupción legal del embarazo”, para que las Instituciones Públicas de Salud lo realicen a partir de la concepción y hasta las 12 semanas de gestación. Cabe mencionar que ya previamente había una solicitud en este sentido para homologar el delito de aborto a la descripción del código penal de la Ciudad de México.

El añejo tema del aborto sigue siendo controversial y así como también la insistencia en “solucionarlo” con reformas legales, para obligar al estado a no sancionar, proteger y garantizar los derechos de las mujeres. Sin embargo y aún con las reformas, el tema seguirá siendo controversial porque rebasa el ámbito legal. Se trata de un tema complejo del cual no deberíamos atrevernos a tomar una postura en binomio: a favor o en contra, porque es pretencioso suponer una realidad dilemática ajena a nuestra experiencia; además es un lugar común estar en contra, puesto que el aborto por sí mismo no es el ideal, sino un dilema que parte de una situación previa. El tema a tratar entonces no es el aborto, sino el cúmulo de situaciones previas que orillan a poner en la mente de una mujer, el desprenderse de lo que por naturaleza solo ella puede engendrar. Por supuesto, cuando está en manos de ella tomar esta decisión.

Así, estas situaciones no parten solo del derecho a ejercer la libertad sexual, sino de una sociedad destruida, donde la violencia, la desigualdad, la pobreza, la decadencia de valores se potencializa día con día. No es pues una decisión que deba tomar la mujer, porque la multiplicidad de factores sociales han estado en su contra. Este pues es un tema que nos involucra y nos interpela como sociedad, más allá del juzgamiento y condena a mujer que decide practicarlo. Se trata de un tema de dignidad, de la llamada dignidad acompañada que refiere Lefranc, y que Levinas nos invita responsabilizarnos de cada ser, en este caso de cada mujer que, a pesar de la robusta protección legal, sigue siendo un ser social vulnerado y vulnerable, y lo seguirá siendo si la sociedad y el Estado continuamos siendo indiferentes a las diversas y dolorosas realidades de las mujeres.

Así, la intención de “legalizar el aborto” puede ser positiva para la protección a la mujer, pero al mismo tiempo destructiva para ella misma si es a partir de este argumento que se piden reformas legales. Por otro lado, las propuestas en este sentido, ocasionan que el Estado y la sociedad se perciban libres de su verdadera responsabilidad. El resultado seguirá siendo pues, más abortos, condiciones de desigualdad a la mujer y entre mujeres, violencias de género y costumbres machistas aún arraigadas. El problema, el verdadero y real, seguirá sin solución.

 

Juliana Vivar Vera. Profesora de tiempo completo del Tecnológico de Monterrey en Puebla.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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