La educación de los jóvenes universitarios en tiempos de la pandemia de COVID-19

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Invitada


03 Jun 2021

*Por: Mtra. Thelma Eloisa López Villa

 

A partir del cambio en las condiciones de los cursos en las instituciones de educación superior a partir de marzo del 2020 a la fecha, por la contingencia ocasionada por la pandemia de COVID-19, ha sido un reto para todos los actores del proceso educativo, la adaptación a la modalidad educativa a distancia, que sustituyó de manera inesperada el sistema tradicional presencial.

 

Durante este cambio abrupto del sistema presencial a la virtualidad, que nos tomó por sorpresa a todos y que se dio prácticamente de la noche a la mañana y donde los docentes de la mayoría de las instituciones de educación superior tuvimos como única opción, para poder lograr la continuidad académica y no interrumpir la formación universitaria de nuestros estudiantes, ha traído diversas situaciones, empezaré con los problemas y dificultades. El primero fue la gran brecha digital que se ha exacerbado durante la pandemia de Covid-19, ya que las condiciones socioeconómicas de algunos estudiantes, les ha dificultado el acceso a dispositivos digitales adecuados para la educación a distancia, así como el problema de conectividad a internet, ya que muchos han tenido que regresar a sus lugares de origen, donde es limitada, nula o de mala calidad la cobertura y conexión a internet. Algunos estudiantes foráneos, no pudieron regresar a sus lugares de origen, con sus familias, con tal de tener asegurado, el acceso de conexión a internet, viviendo de manera solitaria las situaciones de cambios e incertidumbre que trajo la pandemia, así como el afrontamiento de todos los gastos, al no tener ya a sus compañeros con quienes regularmente los compartían. Otro de los problemas que los jóvenes enfrentaron durante la modalidad del aprendizaje a distancia, fue la necesidad de adquirir o mejorar sus dispositivos digitales, ya que ha sido la única manera de lograr la continuidad académica, algunos estudiantes y sus familias, pudieron solventar estos gastos, pero algunos otros, no les fue posible, tuvieron que acudir a los negocios de internet para conectarse y poder tomar sus clases a distancia.

 

Por otra parte considero que algunos  estudiantes, a pesar de estas condiciones adversas, han continuado con sus proyectos de formación académica y con su educación de manera favorable, ya que la educación ésta integra diferentes dimensiones y potencialidades del ser humano ya que como afirmó Platón: la educación es un proceso de transformación interior que va orientado al conocimiento de sí mismo, donde la enseñanza está dirigida al desarrollo de potencialidades en el ser humano y  no solo la formación académica, disciplinar que es un aspectos importante en la educación  superior, pero no es el único.

 

Esta situación de cambios, les ha permitido crecer en otros ámbitos, como trabajar internamente, en su entorno cercano que es su familia, ya que muchos de ellos han  tenido que regresar a vivir y convivir con su familias a su lugares de origen, donde se han reencontrado, valorado y disfrutado más; algunos han logrado trabajar y darse tiempo para estudiar; han desarrollado algún negocio propio; han logrado un consenso en la organización de  los recursos disponibles en casa, que les permita trabajar y estudiar a distancia todos los integrantes de la familia; a tener más consciencia de su salud física, mental y de sus emociones, a tomar acciones de autocuidado; a ser más empáticos; a valorar el presente y a la vida, a tener más conciencia de sus fortalezas y debilidades, a reorientar sus metas, a perderle miedo al cambio, a ser más abiertos más compasivos con ellos mismos, a relajarse  ante las circunstancias adversas.

 

Por lo que este período de confinamiento por pandemia, donde se han dado diversos cambios en las formas de interacciones social y educativas, para los diferentes actores del proceso educativo, hemos tenido que adaptarnos a estas nuevas circunstancias, teniendo que buscar, desarrollar y usar herramientas y recursos institucionales, profesionales y personales, que han estado a alcance de las diferentes circunstancias que cada, para poder continuar con el proceso educativo y con la vida misma. Ante estas reflexiones y aportaciones mencionadas, como docente universitaria, he sido testigo de los grandes cambios y retos que ha traído la pandemia de COVID-19 a la educación, muchos negativos, pero también nos ha permitido reflexionar sobre replantear el sentido de la educación universitaria, entre ellas el dar un mayor énfasis a las capacidades, habilidades y al desarrollo integral de nuestros estudiantes.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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