Fuertes ligas

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Adrián RUIZ


08 Sep 2021

Compromisos ineludibles. Con la salida de Ardelio Vargas Fosado de la subsecretaría de gobernación no concluyen sus compromisos con el gobierno del estado. Una de las facturas pendientes es el adelanto del negocio con empresarios foráneos para la construcción de un centro comercial en Puebla.

Varios personajes del gobierno y una poderosa dama, están involucrados. Lo mismo que los empresarios consentidos de la administración estatal: los hermanos Pacheco Pensado.

La construcción de un lujoso centro comercial, similar al de Angelópolis, animó a empresarios capitalinos a invertir. Adelantaron varios millones de pesos. Nos informa una fuente fidedigna que supera los 100 millones.

Todo estaba listo para que otro centro comercial de lujo se abriera en la capital poblana. Sin embargo no contaban que el gobierno federal no avalará el proyecto. Entonces todo se vino abajo. Y por supuesto las diferencias empezaron.

La orden vino de arriba. El presidente AMLO dijo que no permitirá más edificaciones millonarias que benefician a unos cuantos. Puebla cuenta con exceso de plazas comerciales lujosas. El negocio se acabó por lo menos en ese rubro.

El hilo se rompió por lo más delgado y ese fue Ardelio. A Vargas Fosado los puestos políticos sólo le interesan si hay negocio. De otra manera prefiere estar tras bambalinas. Desde donde opera sin los reflectores y a placer.

Las diferencias con el inquilino de Casa Aguayo, llegaron al extremo y la relación se rompió. El cierre del ciclo y la aparente camaradería de su salida no es real. En el aire están los millones adelantados y el paradero de los mismos.

Las negociaciones del centro comercial se hicieron fuera de Puebla. Los interesados viajaron a Chiapas a concretar la negociación. El problema no es fácil de resolver. Los inversionistas reclaman la devolución del adelanto y los involucrados se hacen los occisos.

En el destierro político Vargas Fosado, deberá resolver los “asuntos personales" por los que renunció. Entre otros precisamente el referente a la suspensión de la obra de primer mundo en Puebla.

Por si fuera poco y como coincidencia -en política no las hay- la llegada de un nuevo Cártel delictivo al estado poblano empezó a operar. El descontrol total que impera en la zona de la Sierra Negra, va en aumento cada día.

¡Cuenta sin saldar!

Reporte del Informante

Tirador acecha. La no tan codiciada subsecretaría de gobierno, tiene varios aspirantes ahora que está acéfala se apuntaron algunos. Y no es tan codiciada porque desde donde se teje el manejo de la política poblana, tiene un solo dueño: Julio Huerta Gómez, director general de gobierno y primo del gobernador Gerónimo Barbosa.

Sabedor que será una marioneta más de Julio Huerta, Omar Álvarez Arronte, director de la policía estatal preventiva pidió apoyo de Javier y Guillermo Pacheco Pensado, para que lo impulsarán a la subsecretaría vacante.

La influencia y amistad de los Pacheco Pensado con el administrador del estado, los motivó para solicitar el puesto para su amigo Álvarez Arronte. La propuesta está en la mesa de los análisis.

La carta que juega en contra y al mismo tiempo a favor de Omar es la manipulación que ejerce sobre los comerciantes ambulantes. Junto con su mancuerna Gilberto Rivera, los utiliza cada vez que es necesario. Hacerlo contra Claudia Rivera y su administración le valió su incorporación al gobierno barbosista.

¡Muerto el Rey!

 

Licenciado en periodismo

ruizdur@hotmail.com

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