Dictadura y Género

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El pasado 25 de noviembre tuvo lugar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer y como ya sabemos dicha conmemoración surge a raíz del sufrimiento que padecieron las hermanas Mirabal al oponerse a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo a quien la historia le apodaría “el chivo”. La historia de “las mariposas”, como fueron conocidas las hermanas Mirabal, no dista mucho de la historia que podemos contar las mujeres casi setenta años después del auspicio que Estados Unidos tuvo con la Operación Cóndor en América Latina.

La Década de los cincuenta estuvo plagada de violencia en América Latina a causa de los códigos geopolítcos que ejercía Estados Unidos en la región derivados de la política de contención durante la Guerra Fría, dichas estrategias reforzaron el surgimiento de dictaduras militares de Argentina hasta el Caribe. Rafael Leónidas Trujillo dictador en República Dominicana era afín a los intereses de Estados Unidos mismo país que a cambio de una dinámica conocida como “carrera hacia el fondo” impulsaba inversiones importantes en aquel país del Caribe.

Como muchos, por no decir “como todos” los dictadores latinoamericanos, el amparo de los Estados Unidos funcionaba a modo de moneda de cambio donde los Derechos Humanos eran fácilmente suprimidos a cambio del discurso de orden y progreso que traía consigo la modernidad apenas alcanzada en nuestra región. La supresión de Derechos Humanos, la falta de garantías individuales, el número de desplazados y de desaparecidos son solo algunas de las cicatrices que dejaron consigo las juntas militares y las dictaduras. A lo anterior, es pertinente resaltar que, durante el paradigma bipolar, muchos grupos quedaban fuera de las proyecciones internacionales que tiempo después, durante la década de los noventa, empezaron a buscar su reivindicación y reconocimiento. Dicho caso fue el de los grupos ambientalistas, comunidad LGBTQI+, así como movimientos feministas que durante las décadas de los 60 hasta principios de los 90 fueron duramente reprimidas por denunciar los múltiples abusos de las dictaduras en todo América Latina.

A casi treinta y dos años de haber concluido la Guerra Fría grupos como el movimiento feminista sigue denunciando los abusos del Estado, hoy con un reto mucho mayor dado que las “democracias” legitiman a los sistemas autoritarios y despóticos; en tanto en la década de los 50 las juntas militares y dictaduras eran fuertemente señaladas en el escenario internacional como mecanismos de gobierno obsoletos y costosos. En la actualidad pseudo democracias como Nicaragua o Venezuela dan cátedra de cómo un concepto tan amplio como el de “democracia” logra legitimar de iure sistemas de gobierno que de facto distan de practicar los valores que llevan a un país a ser verdaderamente democrático. Entre los que se encuentran la libertad de expresión, transparencia en los comicios, respeto a los Derechos Humanos, igualdad de voto y máxima inclusividad como valores básicos para todo país que se precie de ser libre y democrático.

La opinión expresada en este artículo es responsabilidad la autora y no refleja el punto de vista del Tecnológico de Monterrey.

 

MGP. Fernanda Cardoso 

Directora Regional del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales 

Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno 

Región Centro-Sur 

Tecnológico de Monterrey

f.cardoso@itesm.mx

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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