Cosas bellas: arte y pueblo juntos

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Hace unos días, el presidente de la Comisión Cultural Nacional del Movimiento Antorchista contaba algunas cosas importantes: Creo que todos los pueblos del mundo tienen una cantera de auténticos y verdaderos artistas que nos sorprenden mucho cuando los descubrimos. Por ejemplo, cuando yo veo al Ballet Nacional de Antorcha bailar en un escenario, yo los desconozco porque son artistas auténticos, que en el escenario tienen una presencia increíble, pero que abajo son jóvenes muy sencillos y humildes. De los Grupos Culturales Nacionales, una vez que egresan de su licenciatura, muchos jóvenes se han ido a otros estados a seguir formando grupos de danza, de canto, de música, de teatro, con una gran maestría. Eso ha hecho que muchos jóvenes se acerquen a Antorcha con mucho gusto, porque Antorcha los ayuda a conocer más del arte, nacional e internacional. Pero también eso -dijo Juan Celis- pasa con la gente grande de las colonias. Hemos formado con ellos grupos de canto, de música, de poesía, de teatro. Un señor de un coro de Balcones del Sur, al sur de la capital poblana, que participará en esta Espartaqueada, nos decía casi con lágrimas: “yo amo a Antorcha porque nunca pensé en mi vida conocer canciones tan bellas y, mucho menos, cantar en francés”. Él refleja el sentir de mucha gente de México a la que le fue privado su derecho al arte mucho tiempo y que ahora con Antorcha lo vuelven a ejercer. Hasta aquí la cita no textual. Se trata de una anécdota contada por Juan Celis Aguirre a quienes lo entrevistaron para el portal de noticias contigopuebla.mx. La entrevista tiene por título “Te enseñan a cantar, ¡hasta en francés” y la pueden buscar en internet.

Pues bien. Ayer sábado 2 de abril, a las 8:00 de la noche, se inauguró la Espartaqueada Cultural Nacional 2022 del Movimiento Antorchista. Durante ocho días consecutivos, miles de artistas de todo el país presentarán a través de las redes sociales (página oficial de Facebook y canal de YouTube de la organización) programas de arte ejecutados por jóvenes bailarines, teatreros, músicos, cantantes, pintores y declamadores para todo México y el mundo. La mayoría de estos son interpretaciones de profesionales de alta calidad, que se han formado en las escuelas y compañías de la organización en todos los estados y muchos otros serán ejecutados por colonos y campesinos en quienes Antorcha ha impulsado el amor y la práctica del arte, como parte de su trabajo de educación política. En esta Espartaqueada veremos, por ejemplo, tres grupos formados por gente humilde, pero muy educada: un grupo coral formado por colonos de diferentes unidades habitacionales y predios de la capital del país, que declamará “Resolución de los comuneros” de genio alemán Bertolt Brecht; el coro de Puebla, formado por colonos de la zona sur de esta ciudad, interpretará “Caminante del Mayab”, con letra de Antonio Mediz Bolio y música del genial Guty Cárdenas, y el Grupo de Teatro Popular “Maseuali”, de Texcoco, Estado de México, presentará la puesta en escena de “El telar rojo”. Es el pueblo haciendo arte. Esa es la gran hazaña del Movimiento Antorchista.

 

 

No es la primera vez que los colonos, obreros, amas de casa o campesinos, participan en las Espartaqueadas Culturales. En realidad, en nuestra organización es una constante ver a decenas de miles de ellos deleitándose con alegría del arte de los profesionales en sus propias colonias, pueblos, canchas, calles, auditorios populares y hasta en los grandes teatros y estadios del país; pero también es una constante que muchos de ellos, impulsados por este aprendizaje y el sentimiento que les da ver a los jóvenes artistas, tengan también ganas de cantar y bailar y actuar o declamar. Recuerdo, por ejemplo, que en la Espartaqueada de 2021 el grupo de teatro de colonos de la Ciudad de México se presentó con una puesta en escena que impactó a todos los que la vieron o, que hace varios años, el grupo de teatro de la zona de Balcones del Sur llevó una puesta en escena al Encuentro Nacional de Teatro de SLP. Pero en cada evento cultural de Antorcha, la categoría “Libre – Obrero – Campesino y Popular” nos muestra a la gente humilde, pobre y sensible haciendo arte. Por eso, nosotros siempre hemos dicho: el arte y la política no se pueden separar. Son una unidad que al país le haría bien volver a impulsar en serio, porque “un pueblo culto -dijo un genio revolucionario- es un pueblo libre”.

La revista buzos (No. 1023) publica este fin de semana: “Los mexicanos ya no van al teatro, a museos ni a presentaciones de danza. Lo de hoy son las redes, las películas y las series. Así lo demuestran los resultados de la Encuesta Nacional sobre Hábitos y Consumo Cultural 2020 que realizó la Coordinación de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México (Cultura UNAM). La Encuesta, que se hizo para ayudar en la “la toma de decisiones de instituciones, agentes culturales, creadoras y creadores, a partir del impacto que la pandemia del Covid-19 ha tenido”, muestra cómo el virus terminó de sepultar la difusión de la cultura en México. Los datos arrojados en este ejercicio dicen que el estar en redes sociales fue lo que más hace el mexicano (33.4%); seguido de ver películas o series (24.1%). […] Pero no solo se ve menos arte; también se practica menos. Antes de la pandemia, la actividad cultural más común era leer, hasta el fondo de la tabla se encontraba hacer teatro (4.9%), practicar ballet, danza moderna (5.4%), practicar bailes de salón o folclóricos (11.3%), y hacer artes visuales como pintura, grabado, dibujo, escultura (12.1%). Con la irrupción de la pandemia, las actividades recurrentes fueron Escuchar música o mirar videos musicales y socializar en línea”.

En el México de la 4T, en el México gobernado por Morena y Andrés Manuel, no se impulsa el arte ni por error. ¡Qué monstruosidad! ¿Por qué? Porque no quieren un pueblo libre. Los dictadores que le sirven a las clases adineradas siempre cierran escuelas básicas (y de tiempo completo), atacan con furia a las universidades públicas y privadas, no crean bibliotecas públicas, producen “libros” gratuitos que son una basura propagandística del tirano o, como dijo Ray Bradbury: queman los libros. Para el sistema de partidos políticos del capitalismo mexicano, sea cual sea su color o “ideología”, la educación artística y política de la gente humilde es una afrenta y un síntoma de rebelión.

Pero en Antorcha somos rebeldes. Porque, como dijo Roque Dalton, “estamos con el pueblo”. Así que los invitamos a ver las Espartaqueadas Culturales Nacionales y a desarrollarse haciendo arte: cantando, bailando, declamando, leyendo… ¡haciendo arte! Es una forma de liberarnos y de entender que un mundo nuevo es posible y necesario. A eso los invita Antorcha: a tomar el poder político de México. Ya llegará el momento y entonces estaremos listos.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, diario imparcial de Puebla

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