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Nay Salvatori como la Irma Serrano

Los escándalos y la popularidad de un conductor, comediante o actor se aplauden cuando en el mundo del espectáculo te encuentras, pero cuando se trata de una diputada que representa la voz de las mujeres poblanas no

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Hace algunos años me encontré con un relato en El maestro y las Magas.

Cuenta que Alejandro Jodorowsky y la señora Irma Serrano acordaron fingir un escándalo, se trataba ni más ni menos que del divorcio de Jodorowsky por la aventura amorosa entre él y la actriz.

Amigos de esta reportera, que viven en el mundo del cine mexicano, cuentan que la popularidad de ambos en aquellos años se andaba opacando. Alejandro ocupaba presupuesto para un film surrealista y a la Serrano le urgía popularidad política.

Estratégicamente, en una fiesta en el día de la libertad de expresión, en presencia de toda la prensa, La Tigresa y Jodorowsky llegaron destilando miel; detrás de ellos llegó la esposa de Alejandro.

La mujer en muletas, estando segura de haber atrapado la atención y las miradas de los comensales, se acercó furiosa a Jodorowsky y comenzó a gritarle a la Serrano para reclamarle al marido.

Aquel safarrancho fue todo un éxito, porque la esposa al salir del salón fingió una caída con todo y muletas; Jodorowsky corrió detrás de ella para ayudarla, salió del evento para dejar a su esposa en un taxi y regresó a seguir destilando miel con la Serrano.

Al día siguiente, el escándalo salió en toda la prensa nacional. Así consiguieron presupuesto y nació su sociedad con la obra Lucrecia Borgia.

Los escándalos y la popularidad de un conductor, comediante o actor se aplauden cuando en el mundo del espectáculo te encuentras, pero cuando se trata de una diputada que representa la voz de las mujeres poblanas no.

En efecto, las mujeres podemos ser todo, menos cirqueras y payasos cuando se es legisladora.

No va.

No en un país que colapsa en violencia. No en un país donde todos los días madres buscan a sus desaparecidos.

No en un país con altos índices en feminicidio.

No en un estado que es más famoso por el huachicol y la trata.

No en un país donde violan a niñas y las matan.

No en un país con comunicadoras y mujeres periodistas ejecutadas.

No donde las mujeres periodistas violentadas necesitamos ser visibilizadas.

No en un país donde las voces de las mujeres indígenas siguen sin ser escuchadas.

Inaceptable que tu paso por la Cámara de Diputados en México haya sido estéril como ahora siendo legisladora local.

Me atrevo a tutearte no por falta de respeto, sino porque ambas venimos del mismo gremio de locutores, y por ello te pregunto: 

¿Qué has hecho por tus compañeros trabajadores del STIRT?

¿Qué hiciste por ellos a nivel nacional siendo legisladora federal?

Es tu gremio, Nayeli Salvatori:

¿Acaso olvidas de dónde vienes?

¿Acaso los trabajadores de la radio no merecen mejores viviendas, más prestaciones, mejores salarios y un trato digno por parte de los empresarios?

Vaya ni por tu gremio has velado.

¿Qué se pueden esperar mis compañeras y compañeros periodistas?

Mientras tú calientas tu lugar en la curul, otras mujeres desde afuera empujamos leyes.

Algunas otras defienden el agua, la tierra y los bosques.

Muchas mujeres buscamos hacer un mejor país todos los días.

En tiempos de Barbosa jamás te vimos pronunciar una sola palabra por las comunicadoras y mujeres periodistas que fuimos perseguidas e intentábamos evadir demandas, auditorías y solas salvar nuestras vidas.

No comercies con payasadas, hace tiempo que dejaste de ser locutora.

Solo confirmas que como la Serrano, te sabes vender muy bien, pero mejor vende contenido que aporte a la patria.

Si lo tuyo es el escándalo, hazlo por el bien de la Nación.

Ahí es cuando deberías salir y hacer escándalo una y otra vez, toooodos los días.

Con ese mismo escándalo y colmillo que te queda la parodia, como en el drama de la Doña de las Lomas, revictimízate cuando se reporte a una niña o una mujer desaparecida.

Trépate del escándalo cuando amenacen a nuestras compañeras periodistas o cuando algún colega tuyo locutor de radio sufra una injusticia.

Suficientes parásitos mantenemos en el gobierno como para que sigas jugando a la Doña de las Lomas.

Este país va en picada por legisladores negligentes a los que se les tiene que pagar por hacer nada.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de El Popular, periodismo con causa.