Viernes 16 de Enero de 2026 |
Las Furias, de Daniel Avechuco Cabrera (Hermosillo, Sonora, 1985), resultó ser la novela ganadora del Premio Una Vuelta de Tuerca 2024. En 2025, la editorial Nitro Press publicó la obra. El nombre del autor destacó en 2024, pues fue un año de consagración: obtuvo el ya mencionado premio y además fue galardonado con el Premio Nacional de Novela Breve ESAC por La mutación y con el Concurso de Libro Sonorense por La caza. El talento de Avechuco se demuestra en sus obras, en las clases que imparte y en los análisis que hace sobre la literatura y que podemos leer en diferentes publicaciones. Las Furias es una novela con varios niveles de lectura: el doctor Daniel Avechuco escribió un libro que, conforme avanza, nos va mostrando terrenos que van de lo onírico a lo simbólico. Ambos estratos están claramente unidos por una narrativa ágil, prácticamente no le concede descanso al lector. Las Furias es una escritura que alude fuertemente a lo mitológico, desde el título; de ahí que lo onírico, o el nivel de la ensoñación, sea importante en el nivel individual y, cuando la novela toca el nivel social, inmediatamente los acontecimientos se vuelven símbolos. La historia se construye a la usanza clásica de las novelas contemporáneas, con un personaje protagonista bien definido, que entrará en conflicto para lanzarse a la aventura, pero el final es —perdonen el lugar común— una auténtica vuelta de tuerca. En esta columna no hay spoilers y lo que sí hay es una invitación a leer una novela que puede convertirse en un clásico de la novela negra: prácticamente no se narra un solo disparo, no aparece el narcotráfico como trasfondo y el sacudimiento emocional que sobreviene en las últimas páginas es inevitable. Nicolasa es una extrabajadora de las fuerzas policiales; se desempeñó en el departamento de Dactiloscopía y en varias ocasiones acudió como “invitada” para resolver algunos crímenes, porque la gente con la que colaboró se dio cuenta de que tenía muchas habilidades para las pesquisas iniciales de los casos. Nico se ve obligada a retirarse —a pesar de no tener la edad para la jubilación— debido a una enfermedad. De vez en cuando, los vecinos de su barrio la buscan para que les ayude a resolver algunas problemáticas; entre ellas, encontrar a algunas personas desaparecidas. Es aquí donde el conflicto de esta novela negra aparece: Rena, quien pertenece a la familia de las Morán, ha desaparecido. Nico tiene un amigo que le ayudará a seguir la pista y a atar cabos: Mingo, un personaje que sirve como consejero y traductor de conductas de los personajes. Aquí comienza el nivel onírico, pues Mingo —al no poder acompañar a Nico debido a que le falta una pierna— le irá sugiriendo las preguntas que debe hacer a los indiciados. Es un experto en leer las obsesiones de los desaparecidos. Nico comienza a hablar con la vieja Sula, abuela de Rena, pero pareciera que todo lo que habla se lo dice para desconectarla del caso de desaparición de su nieta. Conforme avanza la novela, nos damos cuenta de que el nivel onírico se queda atrás para darle paso al nivel simbólico: Sula es una especie de bruja que guarda la mano de madera de una santa, la cual fue destruida por un demonio, y pareciera ser que presiente que su nieta ocupa ya el lugar de esa santa: rota y violentada por un demonio carpintero que la raptó. Sula se convierte en un símbolo, una alusión directa de las Furias o Erinias de la mitología griega: diosas del castigo divino y de la venganza, personificadas generalmente como tres hermanas: Alecto, Tisífone y Megera. Venganza, celos y búsqueda incesante. Las Furias también hacen alusión a las tres brujas de Macbeth, quienes le anuncian que su trono caerá pronto, lo mismo que en Las Furias, de Daniel Avechuco: hay anuncios que pueden parecer un maleficio o el hado que habrá de cumplir Rena. Hay otros símbolos interesantes que Daniel Avechuco emplea: el oficio de carpintero; una loba que se fugó del zoológico; los nombres de los personajes que nos remiten a obras cumbre de nuestra literatura, como Abundio, de Pedro Páramo. Sin duda, Las Furias es un libro que cala hondo y que le lanza un cebo al lector para, al final, desengañarlo y reconsiderar nuestra creencia en los sueños.
Las Furias, de Daniel Avechuco. Nitro Press, 2025. |